Expectativa. La llegada de precipitaciones en febrero resulta clave para los agricultores de Locuto, quienes advierten falta de humedad para la siembra.
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Las comunidades de la margen izquierda del distrito de Tambogrande mantienen expectativa ante la llegada de lluvias en febrero, escenario considerado clave para garantizar la próxima campaña de frijol. Las próximas precipitaciones permitirían humedecer el suelo y reducir el riesgo agrícola en una zona golpeada por la incertidumbre climática.
“Todavía no podemos asegurar una campaña de frijol porque no tenemos las lluvias necesarias; hay que esperar el mes de febrero”, indicó Charly Córdova Maza, presidente de la comunidad campesina Apóstol Juan Bautista de Locuto, al referirse a la actual situación del campo.
El dirigente explicó que las lluvias registradas durante enero resultan insuficientes, debido a la rápida evaporación provocada por las altas temperaturas. Esta condición impide iniciar siembras con seguridad, pese a que el terreno presenta humedad superficial en algunos sectores.
“Estas lluvias son pequeñas y el terreno se seca rápido por el calor del sol”, precisó Córdova Maza, tras señalar que la temporada agrícola suele consolidarse recién en marzo, cuando el suelo alcanza la humedad necesaria.
En paralelo, las comunidades avanzan en la búsqueda de alternativas hídricas para reducir la dependencia de las lluvias. En ese marco, se culminaron estudios hidrogeológicos en 22 caseríos de la margen izquierda, orientados a identificar la calidad, cantidad y profundidad del agua subterránea.
“Hoy contamos con los estudios y ahora necesitamos la ejecución de los proyectos, porque nuestra zona más que estudios necesita agua”, sostuvo el representante comunal.
Debes Saber
- Siete de los 22 caseríos de la margen izquierda disponen de fuentes de agua subterránea con niveles de salinidad de media a baja, además de puntos favorables para la perforación de pozos tubulares, lo cual permitiría el abastecimiento de recurso hídrico apto para consumo humano.











