El especialista del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi), Fabricio Fabián Herrera, señaló que realizar un diagnóstico sobre la posible ocurrencia de un “Super Niño” con cerca de un año de anticipación implica un alto nivel de incertidumbre.
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Según explicó, los análisis actuales indican que la temperatura superficial del mar podría comenzar a incrementarse de forma progresiva a partir de julio de este año. De confirmarse esta tendencia, podrían generarse condiciones asociadas a un evento de El Niño de intensidad ligera durante los meses de invierno y primavera.
Sin embargo, el especialista aclaró que este posible calentamiento del mar no significa necesariamente que se vaya a producir un “Super Niño”. Por ello, recalcó la importancia de continuar con el monitoreo de las condiciones del océano en los próximos meses.
Fabián Herrera explicó que el seguimiento permanente permitirá observar cómo evoluciona la temperatura del mar y contar así con un panorama más claro para elaborar pronósticos con mayor nivel de certeza.
Asimismo, se refirió a una imagen que viene circulando en redes sociales, en la que se compara la evolución de la temperatura del mar entre 1997 y 2026. En dicho análisis se observa un calentamiento progresivo del océano durante ese periodo.
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Este comportamiento sugiere que las condiciones actuales del sistema océano–atmósfera no son exactamente las mismas que las registradas hace décadas, lo que podría influir en la forma en que se manifiesten los fenómenos climáticos.
Por ello, aunque eventualmente pudiera desarrollarse un evento de El Niño el próximo año, los impactos que genere no necesariamente serían iguales a los registrados en eventos históricos, como el ocurrido entre 1997 y 1998.
Finalmente, el especialista subrayó que el calentamiento del océano puede modificar la dinámica atmosférica y oceánica, por lo que los posibles efectos de un evento futuro deben evaluarse con cautela y con información actualizada antes de emitir conclusiones definitivas.











