El fantasma de un nuevo Niño Costero de una magnitud impredecible se asoma en el horizonte de la región.
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La Comisión Multisectorial del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (Enfen) cambió su nivel de alerta y pasó de un nivel de “No Activo” por el de “Vigilancia de Niño Costero”, frente al calentamiento de las aguas del mar frente a Piura.
Este anuncio del organismo encendió las alarmas entre los piuranos que aún mantienen frescas en su memoria las imágenes del desborde del río y la destrucción que ocasionó el Niño Costero del año 2017.
Nueve años después, el fantasma sigue ahí y encuentra a la ciudad otra vez vulnerable sin obras de trascendencia para prevenir una inundación y con sus autoridades confiando otra vez en motobombas y sacos de arena.
Pero, ¿cuál será la magnitud del Niño Costero 2026? Según el analista en meteorología del Senamhi Piura, Alessio Carrasco Hualpa, hasta el momento se trata de un fenómeno de magnitud débil que se manifestará con lluvias por encima del promedio en marzo y abril. Asimismo, otro efecto será un aumento de la temperatura a partir de abril, con lo cual se podría tener un otoño o invierno “cálidos”.
Magnitud
Sobre la magnitud, agrega Carrasco, con los pronunciamientos del ENFEN cada 15 días (el siguiente será el 30 de enero) se podría conocer mucho más del comportamiento del fenómeno que se gesta frente a la costa norte.
“Por el momento estamos en condiciones neutras y se espera que se mantenga así hasta febrero y marzo será el mes de transición con la llegada de una onda Kelvin con lo cual se ve un calentamiento a finales de marzo e inicios de abril. Vamos a ver si en el próximo comunicado del ENFEN del 30 de enero se mantienen las condiciones cálidas o pueden cambiar”, sostuvo el especialista.
¿Cómo serán las lluvias?
Respecto a las precipitaciones, el experto del Senamhi sostiene que podrían tratarse de ligera a moderada intensidad en la zona costera.
“A partir de abril estamos en otoño e invierno, no tanto el verano (temporada de lluvias). Más que precipitaciones, que serían de ligera a moderada intensidad, el impacto será en las temperaturas con lo cual podríamos tener un invierno cálido. Hay que recordar que en invierno la temperatura máxima está entre 27 y 29 grados, y se tendrían valores de 32 a 33 grados. En ese caso, el impacto se sentirá en la agricultura más que todo”, expuso.
Precisó que una mayor certeza sobre la magnitud se conocería con los comunicados de febrero próximo.
“Los meses más lluviosos en el departamento son febrero y marzo y especialmente en la parte altoandina, mientras que en la zona costera [son lluvias] por trasvase, pero con este Niño cálido débil existen altas probabilidades de que tengamos lluvias en zona costera, tanto en marzo como en abril, donde se espera un escenario entre normal a superior”, afirmó.
¿Que es superior?
Sobre lo último, el especialista del Senamhi Piura explicó que esto no significa que se trate de lluvias fuertes.
“¿Lluvias fuertes? No. El pronóstico es de lluvias de normal a superior en la zona costera. Hay que recordar que no llueve en esos meses (desde abril en adelante), entonces en promedio si llueve 5 milímetros, ya sería superior. En cuanto a la sierra [en abril] sí esperan condiciones normales con respecto a las precipitaciones”, manifestó.











