Las lluvias volvieron a reflejar en Piura la ausencia de obras de drenaje eficientes para mitigar el impacto de precipitaciones de ligera intensidad, en tanto sigue latente la amenaza de nuevos desbordes del río.
PUEDES LEER ► Recuperan libro perteneciente a la familia de Miguel Grau que iba a ser enviado ilegalmente a Portugal
Los puntos más afectados con las precipitaciones de esta semana fueron los mismos, tales como el sector de dos grifos (Av. José Aguilar), la urbanización Ignacio Merino (segunda etapa), sector El Chilcal y ahora el centro histórico por la ejecución de obras que no permiten circular el agua.
Sobre los primeros puntos, esto ocurre a pesar de las millonarias obras que ejecutó el Ministerio de Vivienda en los famosos Sistemas Alternativos de Recolección y Evacuación de Aguas de Lluvia (SARE) de Dos Grifos e Ignacio Merino.

La precipitación del martes también generó grandes aniegos en las avenidas Grau (cerca al Chilcal) y Av. Loreto (cerca a Av. Don Bosco) debido a la ejecución de obras del Gobierno Regional. También se observó acumulación de agua en la Av. Sullana Norte, recién culminada por el GORE.
La situación en Ayabaca y Huancabamba es más crítica. Según información del Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER) hasta el momento el saldo es de más de 380 personas damnificadas, 165 casas destruidas y decenas de caseríos incomunicados por el colapso de trochas carrozables y crecimiento de quebradas.
Sobre el tema, El Tiempo buscó la opinión de especialistas para conocer su punto de vista sobre lo que sucede en la ciudad en verano o ante la ocurrencia del fenómeno El Niño. He aquí sus comentarios.
Manuel Asmat, decano del Colegio de Ingenieros: “Solo esperan la emergencia”
Más allá de los proyectos que podamos tener funcionando o no, lo primero es que existe falta de unión de los piuranos para reclamar al gobierno nacional el financiamiento que nos corresponde para nuestros proyectos integrales de control de inundaciones y drenaje pluvial de los cuales se habla desde por lo menos el año 2000.
No hablamos de casi 10 años de la inundación [del año 2017], sino de más de 25 años en que se plantean estos proyectos integrales y no han tenido mucho avance. Más que el Estado priorice otras inversiones, nosotros como piuranos no reclamamos lo que nos corresponde como región.
En estos más de 25 años solo hemos tenido obras paliativas o de emergencia. Pareciera que esperan que el escenario de desastre o de emergencia esté muy cerca para solamente hacer obras pequeñas o paliativos.
Esto nos hace perder el enfoque en que la salida está en los proyectos de soluciones integrales y definitivas. Mientras no los tengamos vamos a seguir sufriendo ante lluvias de poquísima intensidad.
Los SARE son una solución paliativa y mitigadora, pero no tienen la capacidad suficiente para bombear el agua de una precipitación mayor. Entiendo que no han estado operativos porque estos equipos requieren el mantenimiento adecuado, pero que en lluvias de más allá de 6 milímetros no van a dar resultados.







