La región Piura enfrenta una de las mayores brechas salariales de todo el Perú, ocupando el tercer lugar a nivel nacional en desigualdad de ingresos entre hombres y mujeres.
“Piura es una de las regiones que ha presentado menos avances en el cierre de brechas de género desde el 2019”, precisó Luciana Cáceda, economista del Instituto Peruano de Economía (IPE)
LEER MÁS ►SARE Cinco Esquinas en Piura: ¿funcionó tras lluvia o es una ‘inversión al agua’?
De acuerdo al Índice Regional de Brechas de Género 2024 del IPE, los trabajadores varones en la región ganaron en promedio un 36% más que sus compañeras mujeres, evidenciando una disparidad significativa en el mercado laboral piurano.
Exactamente, el promedio de ingresos mensuales de una mujer al 2023 alcanza los S/1,240 frente a los S/1,946 que percibe un varón; la desventaja entre ambos es de S/706.
Brecha salarial por sectores económicos
El sector comercio, que emplea a 1 de cada 5 habitantes de la región, registra la mayor diferencia. Aquí, las mujeres perciben un 54.7% menos que los hombres, lo que significa que ellos ganan más del doble.
Situaciones similares ocurren en los sectores de manufactura y alojamiento y Restaurantes, donde la brecha salarial supera el 60%. Estos rubros, esenciales para la economía local, reflejan un patrón de desigualdad que impacta directamente en el bienestar de las trabajadoras piuranas.
LEER MÁS ►Piura: nueve colegios afectados por las intensas lluvias, según Minedu
En contraste, el sector agropecuario muestra una brecha menor. En este ámbito, que emplea al 31% de la masa laboral de la región, la diferencia de ingresos entre hombres y mujeres es del 21%, considerablemente inferior a la de otros sectores. Esta menor disparidad podría estar vinculada a dinámicas laborales más equitativas en el campo, aunque la brecha sigue siendo un desafío pendiente.
¿Cómo reducir la brecha salarial entre varones y mujeres?
En el marco del Día Internacional de la Mujer, estas cifras poco alentadoras representan el gran reto por implementar y mejorar políticas públicas que fomenten la equidad salarial, especialmente en sectores clave como son el comercio y la manufactura.
Una mayor igualdad salarial incentiva una mayor participación femenina en el mercado laboral, aumentando la productividad y la competitividad de las empresas. Además, a nivel macroeconómico, cerrar esta brecha contribuye a un desarrollo más sostenible, reduciendo incluso los niveles de pobreza y mejorando la calidad de vida de miles de familias piuranas.











