A pesar de existir la ordenanza Municipal 125- 2013, que prohíbe y sanciona el comercio ambulatorio, el centro de cívico de Piura ha sido tomado por personas, quienes en carretillas recorren las diferentes calles avenidas ofreciendo frutas.
A ellos se suman los vendedores de lentes, mascarillas, protectores faciales y alcohol. En un recorrido que El Tiempo hizo, se comprobó que los vendedores ambulantes no cumplen con los protocolos de bioseguridad para el expendio de su mercadería.
Es decir, permiten que los clientes manipulen el producto, que se prueben las mascarillas o protector facial. Además, con la misma mano con que manipulan su dinero, cogen la mercadería.
Al respecto, el presidente de la Federación Médica de Piura, Arnaldo Vite Quiroga, advirtió lo riesgoso de comprar en lugares no autorizados y a los ambulantes. “Es muy probable que, ante tanta manipulación del producto, el virus quede impregnado”, dijo.







