Las leches de fórmula para bebés que contienen «más azúcar que los refrescos»

Las leches de fórmula para bebés que contienen «más azúcar que los refrescos»

Algunas leches de fórmula tienen el doble de azúcar por ración que un vaso de refresco.

Ese fue el hallazgo clave de nuestra investigación global sobre el contenido de azúcar de las fórmulas infantiles y las leches de continuación.

Pero quizás lo más sorprendente es el hecho de que existen muy pocas regulaciones para controlar el contenido de azúcar y garantizar que los consumidores estén bien informados.

A todos nos gusta el azúcar. Pero demasiada comida dulce puede provocar obesidad, diabetes tipo 2 y enfermedades dentales.

Nuestra preferencia por los alimentos azucarados proviene de nuestros ancestros primitivos, que buscaban alimentos dulces para obtener energía.

Pero aunque estamos preparados para que nos guste el dulce, el hecho de que a los bebés se les alimente con mucha azúcar puede aumentar el deseo de ese tipo de comida y aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades en la edad adulta.

La leche materna es el alimento recomendado para bebés, especialmente durante los primeros seis meses de vida.

Y aunque es dulce y rica en energía, el azúcar que contiene es principalmente lactosa y sus nutrientes son los adecuados para las necesidades del bebé en crecimiento.

Por el contrario, las leches de fórmula infantil tienen un preparado estandarizado y contienen azúcares añadidos, como jarabe de maíz, que se agregan durante la producción y no se encuentran en la leche materna.

Posibles consecuencias

Esto es malo para los bebés porque el alto consumo de azúcares añadidos puede contribuir a las caries dentales, la mala alimentación y provocar obesidad en los niños.

Investigamos el contenido de azúcar de 212 productos lácteos de fórmula infantil disponibles en los mercados y que están dirigidos a bebés menores de tres años.

Estos alimentos analizados se venden en supermercados en 11 países.

Recopilamos datos sobre el contenido de azúcar de las etiquetas de nutrición y lo comparamos con las composiciones promedio de leche materna y las pautas de contenido de azúcar.

También observamos la claridad de las etiquetas y las estrategias de marketing utilizadas en el empaque.

Nuestros hallazgos revelaron que más de la mitad de los productos contenían más de 5 gramos de azúcar por 100 ml.

Cantidades excesivas

En muchos casos, el contenido de azúcar era superior a 7,5 g por 100 ml.

Una cifra que supera los niveles recomendados por el Parlamento Europeo para los lactantes.

En concreto, descubrimos que un producto en polvo para bebés menores de seis meses vendido en Francia contenía 8,2 gr de azúcar por 100 ml, o casi dos cucharaditas.

Otra fórmula de leche lista para beber para bebés menores de 12 meses vendida en el Reino Unido contenía 8,1 gr de azúcar por 100 ml.

Esto ocurre en un momento en que las bebidas azucaradas están en el punto de mira de las políticas sanitarias y se estudian impuestos para reducir su contenido de azúcar debido a las consecuencias negativas en la salud.

Pero nuestro estudio reveló que muchos productos de fórmula contenían casi el doble de azúcar que bebidas conocidas como la Fanta de naranja.

Información nutricional

Obtener información de las etiquetas de estos productos de fórmula fue difícil ya que el tamaño de la letra era pequeño y los datos proporcionados variaban entre países.

Mientras algunos productos enumeraron el contenido de azúcar por 100 gr, otros lo enumeraron por cada 100 kcal.

Esto a pesar de las guías, como las de Reino Unido, que establecen que los valores deben expresarse como kJ/kcal por 100 ml.

También existen leyes para limitar la comercialización de productos de fórmula infantil porque no son la mejor manera de alimentar a un bebé en crecimiento.

Pero la mayoría de ellas son códigos de práctica voluntarios que los fabricantes no están obligados a cumplir.

Incluso las normas contempladas en la ley pueden ser eludidas por los fabricantes, ya que no se controlan en la práctica y tienen lagunas.

En algunos casos, son los propios fabricantes quienes han ayudado a desarrollar las leyes que deben regular este producto.

 

 

Vía BBC

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