De las ideas y los planos, a la realidad

De las ideas y los planos, a la realidad

Una adecuada combinación  de materiales tradicionales, como la quincha, y muchas ganas de ayudar a los afectados por las lluvias e inundaciones, llevó a un grupo de alumnos de Arquitectura de la Universidad de Piura a desarrollar un prototipo de vivienda sustentable.

El módulo experimental ha despertado el interés de publicaciones especializadas y organismos de ayuda; además, sus características y bajo costo le dan gran viabilidad.

Se trata del proyecto experimental aplicado “Módulo Niño Costero” desarrollado mientras sucedía el reciente fenómeno pluvial. Se planteó como una eficaz alternativa de vivienda sostenible, que permite sortear las variables del clima, territorio, temporalidad, costos y bajo impacto para su emplazamiento, pues no necesita losas de concreto y las mermas en su montaje son mínimas.

En su diseño y ejecución participaron los alumnos del curso Edificación II: Ana Castro Lozada, Arnold Castro Zurita, María Chinguel Rivera, Alejandra Coronado Lizarzaburu, Loc Wing Fong Culquicóndor, Ana Isabel Galarza Pacheco, Jorge Guardado Martínez, Úrsula Izquierdo Orejuela, Martha Lama Bustamante, María Otero Seminario, José José Alejabo y Betsy Pingo Mezones, todos dirigidos por el arquitecto Carlos Pastor Santa Maria.

Vamos con don Martín

Premunidos de materiales ancestrales, propios del desierto piurano, tales como pies derechos de eucalipto, utilizado como parte de la estructura de soporte en las viviendas tradicionales del desierto; estera de carricillo, comúnmente utilizada para cerramientos en viviendas y techos; carrizo y barro, que conforman la quincha artesanal; platinas metálicas, latillas de bambú, pernos industriales, para uniones y selladores de protección de la madera, los alumnos comenzaron la construcción de la vivienda, movidos más por la necesidad de ayudar en situaciones críticas o de desastre.

Papel importante cumplió Martín Durán, curtido poblador de Narihualá y experto en la construcción de ancestral de quincha o pared hecha en base a carrizo y barro. El equipo contó con su apoyo hasta finalizar el módulo.

Contrario al tradicional sistema de vivienda, con piso en tierra y techo de calamina metálica, que por las alturas y vanos correspondientes generan un efecto contraproducente para la habitabilidad, y que colapsan con las inundaciones, el equipo planteó una vivienda en altura, tipo palafito y crecimiento progresivo, pensando en una familia.

La solidaridad hecha vivienda

Sobre esta experiencia, el alumno Johnsons Guardado señala: “mi zona fue afectada por las inundaciones. Fueron semanas muy difíciles donde el agua llegó a 1,20 metros. Esto me llamó a reflexionar sobre cómo sacar nuestro mejor lado solidario como paisanos, buscando soluciones inmediatas, algo que (a futuro) como profesionales tendremos como obligación. Estoy seguro de que al difundirse el proyecto, los moradores, apostarán por nuestra propuesta y ellos mismos lo construirán”.

La alumna Ana Isabel Galarza Pacheco precisa: “este proyecto es muy importante para nosotros porque hemos actuado inmediatamente ante la emergencia. El proceso y construcción del módulo nos ayudó a aprender las nociones de construcción propias del curso de edificaciones II, pero mucho más importante es dar una respuesta a lo que necesitan los pobladores más afectados. Así, con materiales propios de la zona y métodos de construcción ancestrales, pueden participar en la reconstrucción de sus viviendas, mejorar su calidad de vida y, por qué no, crear una identidad arquitectónica en el desierto piurano”.

Para Alejandra Coronado, a pesar de todas las consecuencias negativas del Niño Costero, piensa que produjo un impacto positivo en ella. “Tomé conciencia acerca de la importancia de muchas cosas que antes no había considerado. El valor primordial del proyecto es el social pues se concibió desde un inicio como la solución que nosotros, como arquitectos, podíamos ofrecer a los habitantes que habían sido gravemente afectados”.

María Sol Otero añade: “este proyecto no nació por la nota de un curso. El arquitecto Pastor nos propuso esta idea cuando las clases estuvieron suspendidas por la lluvia, para poder ayudar a los damnificados, con lo que sabemos hacer. Propusimos ideas y después de unas cuantas reuniones el proyecto se concretó. El siguiente paso fue ir a comprar los materiales y fabricar las platinas. Cuando se reiniciaron las clases, en el curso de Edificaciones II armamos el módulo hasta finalizarlo.”

“Muchos piensan que es necesaria la construcción de viviendas de material noble, pero lo que la gente quiere es recuperar lo que tenían: sentirse en su hogar. Los insumos que hemos utilizado son parte de su hogar, además, son más económicos”, anotó.

Comuna: el proyecto es viable

El grupo Comuna, formado por organizaciones de apoyo social de Lima, estuvo en Piura con el objetivo de ayudar a una localidad afectada por las inundaciones y los huaicos. Según su evaluación, determinaron que el distrito de Cura Mori es uno de los lugares más impactados y menos atendidos en este momento.

Su vocera Adriana Henzler estuvo en la Universidad de Piura y conversó con el arquitecto Carlos Pastor. “Estamos en una etapa de diagnóstico, levantando información con autoridades y gente del lugar, haciendo talleres comunitarios para determinar qué es lo que la gente quiere y necesita. Regresaremos a Lima con esta información para poder diseñar prototipos o propuestas integrales de atención. Nos interesa apoyar no solo en salud y educación, sino tener una visión integral de la comunidad y lo que necesitan para impactarla desde todas las aristas”.

Respecto al módulo diseñado y construido por los estudiantes, expresa: “En este proceso de evaluación hemos llegado a este proyecto maravilloso de estos módulos elaborados por el programa de Arquitectura UDEP. Estamos muy interesados en ellos. Recogiendo información, nos hemos dado cuenta de que la luz, agua y vivienda son los principales problemas, a los que estamos buscando alternativas sostenibles”.

“Esta propuesta es muy interesante. Nos gustaría presentar este proyecto a nuestros equipos para regresar a Piura y hacer algo integral. Creo que tiene altas posibilidades de desarrollarse por su bajo costo, materiales locales y, además, se les puede adaptar paneles solares en su estructura”, anota Henzler.

Publicaciones científicas

El proyecto del Módulo Niño Costero ha sido publicado en las siguientes revistas de difusión web; Redfundamentos de España, en ARQA/PE y en Archdaily, en las que se destacan las altas posibilidades para usarse como vivienda.

 

Por: Koko Zavala Ganoza

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