La tortura diaria de un policía

La tortura diaria de un policía

Las instituciones de defensa de los derechos de la persona deberían defender a los policías destacados en la zona norte, aquellas personas que hoy, con 36 y hasta 37 grados de calor y con una sensación térmica de 40 grados, salen a las calles vestidos con la sofocante indumentaria de faena.

Es casi inhumano ver la incomodidad –casi de tortura- de aquellos policías cumpliendo su labor enfundados en su gruesa chaqueta de drill o mezclilla manga larga, bividí o polo y, encima de ello el chaleco antibalas, botas, quepí, pantalones largos, armas y etc., transpirando mares, porque es obligatorio –según el reglamento policial- utilizar dicha indumentaria.

Considerando las condiciones climáticas de la zona norte, hace tiempo debió modificarse o aplicarse el reglamento policial (si lo hubiera) para que los efectivos de secciones, como Emergencia, Aguilas Negras, entre otras, puedan hacer uso de vestimenta ligera y de acuerdo a la estación. Antes que el reglamento, está la salud y la integridad física de las personas, sobre todo de los policías operativos que están en las calles bajo una radiación maligna y un sol abrasante.


Escrito por: José Neyra Moncada
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José Neyra Moncada

José Neyra Moncada

Director de El Tiempo.