La sombra de Fujimori

La sombra de Fujimori

El 26 de enero, 24 millones de peruanos elegirán un nuevo Congreso en reemplazo del que disolvió el presidente interino, Martín Vizcarra, el 30 de septiembre pasado. No serán unas elecciones comunes y corrientes.

Con una clase política sacudida por escándalos de corrupción y los últimos cuatro presidentes alcanzados por los tentáculos del caso Lava Jato, más de veinte partidos, varios de cuyos líderes están presos o desprestigiados, competirán por 130 curules, con la posibilidad de que triunfe el de Keiko Fujimori, la hija del gobernante que cayó el año 2000 acosado por la desvergüenza de su régimen y después fue condenado a 25 años de cárcel.

El deterioro del sistema político peruano es mayor que el que condujo hace medio siglo a la última dictadura militar. No están en escena líderes como Víctor Raúl Haya de la Torre, el fundador del Apra que intentó por tres veces llegar a la presidencia y siempre fue bloqueado por los militares. Tampoco hay partidos fuertes como el mismo Apra, cuya decadencia fue rubricada por el suicidio de su último líder, el expresidente Alan García, cuando iba a ser detenido el 17 de abril pasado por acusaciones relacionadas con Odebrecht. En cambio, sobre el Perú se cierne desde hace tres décadas la amenaza de otro fujimorato, como se llamó al escandaloso gobierno de Alberto Fujimori.

Si el fujimorismo mantiene sus mayorías en el Congreso, se volverá a plantear la disputa que llevó a Vizcarra a disolverlo y convocar nuevas elecciones. La investigación contra Keiko no ha concluido, pero en medio del caos podría resultar favorecida por la sombra de su padre, que no solo se extiende sobre su partido, sino sobre otros en los que milita más de un antiguo fujimorista.


Escrito por: Leopoldo Villar Borda
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Leopoldo Villar Borda

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Escritor