La guerra entre Ucrania y Rusia cumple un nuevo año sin una salida clara. Desde el inicio de la invasión en febrero de 2022, el conflicto se ha convertido en el más mortífero en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. Cuatro años de combates han dejado decenas de miles de muertos —o quizá cientos de miles—, ciudades devastadas y millones de refugiados dispersos por el continente.
A continuación, un repaso a cinco momentos clave que explican la evolución de la ofensiva rusa, la resistencia ucraniana y el complejo escenario geopolítico que hoy mantiene en vilo a Europa y al mundo.
1. 24 de febrero de 2022: el inicio de la invasión de Rusia a Ucrania
El 21 de febrero de 2022, el presidente ruso, Vladimir Putin, reconoció la independencia de las repúblicas separatistas prorrusas de Donetsk y Lugansk, en la región del Donbás, enfrentadas a Kiev desde 2014. Tres días después, al amanecer del 24 de febrero, las tropas de Rusia lanzaron una ofensiva militar a gran escala contra territorio ucraniano.
Moscú presentó la operación como una “operación militar especial” destinada a “desnazificar” y “desmilitarizar” Ucrania. Sin embargo, el avance simultáneo por el norte, el sur y el este evidenció un plan de invasión amplio. Las fuerzas rusas progresaron con rapidez en el sur y el noreste, aunque fracasaron en su intento de tomar Kiev, donde el presidente Volodimir Zelenski encabezó la resistencia.
La caída de Mariúpol, tras un asedio devastador de varios meses, marcó uno de los episodios más cruentos del inicio del conflicto. Los primeros intentos de negociación en Bielorrusia y Turquía no prosperaron, y la guerra entró en una fase prolongada.
2. Primavera de 2022: Bucha y las acusaciones de crímenes de guerra contra Rusia
Tras la retirada del ejército ruso de los alrededores de Kiev, en abril de 2022, salieron a la luz imágenes de civiles muertos en Bucha y otras localidades cercanas. Ucrania acusó a las fuerzas de Rusia de ejecuciones sumarias. Moscú negó su responsabilidad.
Las escenas provocaron indignación internacional y dieron pie a investigaciones por presuntos crímenes de guerra. Un año más tarde, el 17 de marzo de 2023, la Corte Penal Internacional emitió una orden de arresto contra Vladimir Putin por el presunto “crimen de guerra” de deportación ilegal de menores desde zonas ocupadas hacia territorio ruso.
Este episodio consolidó el aislamiento diplomático del Kremlin en Occidente y reforzó las sanciones económicas contra Moscú, al tiempo que aumentó el apoyo militar a Kiev.
3. Verano de 2022 a invierno de 2023: contraofensivas y desgaste del ejército ruso
A partir del verano de 2022, Ucrania lanzó contraofensivas con armamento suministrado por países occidentales. Las tropas ucranianas recuperaron amplias zonas en la región de Járkov y retomaron la ciudad de Jersón, un golpe simbólico y estratégico para Rusia.
En paralelo, la batalla por Bajmut se convirtió en uno de los enfrentamientos más largos y sangrientos del conflicto. La ciudad quedó reducida a escombros tras meses de combates.
En junio de 2023, el grupo paramilitar Wagner protagonizó una rebelión inesperada contra la cúpula militar rusa y avanzó hacia Moscú antes de detenerse abruptamente. Su líder, Yevgueni Prigozhin, murió en agosto en un accidente aéreo que generó interrogantes. Este episodio evidenció tensiones internas en el aparato de poder ruso.
Durante el verano de 2023, Ucrania intensificó nuevamente sus operaciones en el sur y el este, pero no logró romper las defensas fortificadas por las fuerzas rusas.
4. 2024: avance lento de Rusia y escalada con misiles
Desde febrero de 2024, Rusia recuperó la iniciativa en el frente. Aunque con importantes pérdidas, sus tropas avanzaron de forma lenta pero constante en el este, frente a un ejército ucraniano afectado por la escasez de efectivos y munición.
En agosto de 2024, fuerzas ucranianas cruzaron la frontera e incursionaron en la región rusa de Kursk, ocupando cientos de kilómetros cuadrados. Fueron expulsadas en marzo de 2025 tras intensos combates en los que, según informes, participaron también soldados norcoreanos.
Los ataques con drones y misiles se volvieron masivos. Ni los sistemas antiaéreos Patriot ni los cazas F-16 entregados a Kiev lograron neutralizar por completo los bombardeos rusos.
El 21 de noviembre de 2024, Moscú lanzó un misil balístico de alcance intermedio Orechnik —sin ojivas nucleares— contra una fábrica militar ucraniana. El arma volvió a emplearse el 8 de enero de 2026 contra una planta aeronáutica en el oeste del país, cerca de las fronteras de la OTAN, elevando la tensión regional.
5. Desde 2025: diplomacia, presión y negociaciones con Rusia
Con el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca en 2025, el frente diplomático dio un giro inesperado. Mientras la línea de combate permanecía estancada, el mandatario estadounidense anunció negociaciones directas con Vladimir Putin.
El 28 de febrero de 2025, Trump criticó públicamente a Zelenski y amenazó con suspender la ayuda militar a Ucrania. Meses después, presentó un plan que incluía concesiones territoriales a favor de Rusia a cambio de garantías de seguridad para Kiev.
En paralelo, Moscú intensificó los ataques contra la infraestructura energética ucraniana, dejando a cientos de miles de personas sin electricidad ni calefacción durante el invierno. Kiev respondió con ataques a refinerías de petróleo en territorio ruso.
A inicios de 2026, delegaciones rusas, ucranianas y estadounidenses se reunieron en Abu Dabi y luego en Ginebra. Sin embargo, la principal exigencia del Kremlin —la retirada total de las fuerzas ucranianas del Donbás— sigue siendo el mayor obstáculo para un acuerdo.
Preguntas frecuentes sobre la guerra entre Rusia y Ucrania
¿Por qué comenzó la guerra entre Rusia y Ucrania?
El conflicto tiene raíces en 2014, tras la anexión de Crimea por parte de Rusia y el estallido de enfrentamientos en el Donbás. La invasión de 2022 marcó una escalada decisiva, en medio de tensiones por la expansión de la OTAN y la orientación política de Kiev hacia Occidente.
¿Cuántas víctimas ha dejado la ofensiva rusa?
No existe una cifra definitiva. Las estimaciones hablan de decenas o incluso cientos de miles de muertos entre militares y civiles, además de millones de desplazados internos y refugiados en Europa.
¿Hay posibilidades reales de un acuerdo con Rusia?
Las negociaciones continúan, pero las posiciones siguen distantes. Moscú insiste en conservar territorios ocupados, mientras Kiev exige la recuperación de su integridad territorial. La evolución del frente militar y la postura de los aliados occidentales serán determinantes en los próximos meses.












