El sospechoso del tiroteo ocurrido el domingo en una iglesia de Michigan fue identificado como Thomas Jacob Sanford, un veterano de guerra de 40 años residente en Burton. Según la Policía, el hombre abrió fuego contra los feligreses de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en el municipio de Grand Blanc, donde mató a dos personas e hirió a al menos ocho más antes de morir en un intercambio de disparos con agentes de seguridad.
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Un veterano condecorado del Cuerpo de Marines
De acuerdo con información del Cuerpo de Marines de Estados Unidos, Sanford sirvió como sargento entre 2004 y 2008. Durante su carrera recibió varias medallas y participó en la Operación Libertad Iraquí, donde fue desplegado en 2007. Previamente, también estuvo asignado en Japón como parte de su preparación militar.
Sanford se graduó en 2004 del Goodrich High School, institución que lo reconoció junto con otros exalumnos que sirvieron en las fuerzas armadas. En 2007, un medio local publicó un perfil en el que destacaba su participación en el Cuerpo de Marines antes de ser enviado a Medio Oriente.
Sin un motivo claro hasta el momento
Las autoridades confirmaron que, además de disparar contra los asistentes, el atacante provocó un incendio dentro del templo religioso. No obstante, hasta ahora no se ha establecido un motivo oficial que explique el ataque.
El FBI mantiene abierta la investigación para esclarecer las circunstancias y determinar si Sanford actuó de manera premeditada o bajo algún otro tipo de influencia.
Una vida marcada por el servicio y las dificultades familiares
Fuera de su pasado militar, registros en redes sociales y publicaciones familiares muestran otra faceta de Sanford. Estaba casado y era padre de un niño pequeño. En 2015, su familia recurrió a la plataforma GoFundMe para recaudar fondos con el fin de cubrir los costos médicos de su hijo, quien nació con un raro trastorno genético denominado hiperinsulinismo congénito.
La condición obligó a prolongadas estancias hospitalarias y varias cirugías para remover partes del páncreas del menor, según documentos compartidos en páginas familiares de Facebook.
Comunidad en shock tras el ataque
El ataque en la capilla de Grand Blanc dejó a la comunidad local sumida en la conmoción. El tiroteo se produjo durante la reunión dominical, cuando decenas de fieles se encontraban en el templo. Equipos de emergencia y bomberos acudieron rápidamente al lugar para controlar el fuego y trasladar a los heridos a hospitales cercanos.
Las autoridades locales, estatales y federales han expresado su rechazo al ataque, mientras líderes religiosos llaman a la unidad y al acompañamiento de las familias afectadas.
Parte de una ola de violencia armada en lugares de culto
La tragedia en Michigan se suma a una serie de ataques registrados en los últimos años contra templos y espacios religiosos en Estados Unidos. Casos similares han afectado a iglesias católicas, sinagogas y templos sij, dejando a su paso víctimas mortales y comunidades heridas.
El suceso reaviva el debate sobre la seguridad en lugares de culto y la necesidad de medidas para prevenir la violencia armada en espacios comunitarios.











