El secretario de Guerra, Pete Hegseth, comunicó a través de sus redes sociales el inicio de una nueva ofensiva contra presuntos “narcoterroristas”, casi dos meses después del despliegue militar de Estados Unidos en el Caribe.
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“El presidente Trump dio la orden y el Departamento de Guerra la está ejecutando. Hoy anuncio la Operación Lanza del Sur”, señaló Hegseth, sin ofrecer precisiones sobre los objetivos específicos de esta acción ni indicar en qué zona exacta se desarrollará.
En su mensaje añadió que la operación está “a cargo del Grupo de Tareas Conjunto Lanza del Sur y del Comando Sur, una misión que busca proteger nuestro territorio, neutralizar a los narcoterroristas en el Hemisferio y evitar el ingreso de drogas que están matando a nuestra población. El Hemisferio Occidental es el vecindario de Estados Unidos y lo defenderemos”.
El Comando Sur es la unidad responsable de dirigir las operaciones militares estadounidenses en América del Sur, Centroamérica y el Caribe.
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El anuncio estaría relacionado con la ampliación de la ofensiva que Washington mantiene en el Caribe y que, en ocasiones, se ha extendido hacia el Pacífico. No obstante, aún no está claro si se contemplan acciones terrestres en Venezuela, como se ha especulado en las últimas semanas.
Esta declaración de Hegseth ocurre poco después de la llegada al sur del Caribe del USS Gerald Ford, el portaaviones más grande y avanzado de Estados Unidos, junto a su respectivo grupo de ataque. Esta fuerza se suma al despliegue de destructores y buques anfibios que permanecen en la región desde mediados de agosto.
El operativo militar se ha acompañado de mensajes de presión contra Nicolás Maduro —a quien la Casa Blanca califica de “ilegítimo”— y de la destrucción, por parte del Pentágono, de alrededor de veinte embarcaciones en aguas del Caribe y del Pacífico oriental. Según Washington, estas embarcaciones transportaban fentanilo y otras drogas hacia Estados Unidos, y los ataques dejaron cerca de 70 personas fallecidas.
Departamento de Justicia: militares no pueden ser procesados por los ataques
Un portavoz del Departamento de Justicia afirmó que “los ataques fueron ordenados conforme a las leyes de conflicto armado y, por tanto, son órdenes legales”, al referirse a los bombardeos registrados en el Caribe y el Pacífico.
Asimismo, señaló que el personal militar “tiene la obligación legal de acatar órdenes lícitas, por lo que no puede ser llevado a juicio”.
Sin embargo, el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, pidió a Estados Unidos revisar la legalidad de estos ataques contra presuntas embarcaciones transportadoras de drogas, asegurando que existen “serios indicios” de que podrían constituir “ejecuciones extrajudiciales”.
La administración de Donald Trump hizo llegar una carta al Congreso en la que informa que Estados Unidos se encuentra involucrado en un “conflicto armado” contra los cárteles de la droga de América Latina, a los que considera grupos terroristas, como parte del argumento para justificar estas acciones militares.











