La crisis demográfica en Rusia ha alcanzado niveles alarmantes. Según datos recientes de Rosstat, la agencia oficial de estadísticas, solo se registraron 294.000 nacimientos durante el primer trimestre de 2025, una caída del 2,3 % respecto al mismo periodo del año anterior. Esta cifra representa uno de los niveles de natalidad más bajos desde finales del siglo XVIII.
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El demógrafo Alexéi Raksha advirtió que los últimos meses han sido los peores en la historia moderna de la Federación Rusa en términos de natalidad. La situación ha empujado al Kremlin a adoptar medidas extremas para intentar frenar el colapso poblacional, incluyendo la censura de contenidos culturales y restricciones sobre los derechos reproductivos.
Sin embargo, la falta de transparencia ha levantado preocupaciones: Rosstat ha dejado de publicar datos detallados sobre nacimientos, fallecimientos, matrimonios y divorcios, limitándose a cifras agregadas. Raksha denunció esta supresión informativa a través de su canal de Telegram, acusando al gobierno de ocultar la magnitud real de la crisis.
El Kremlin recurre a incentivos económicos y censura cultural
Para incentivar la natalidad, el gobierno ruso ha implementado diversas políticas pro-natalidad, como pagos por nacimiento, licencias de maternidad extendidas y ayudas económicas a estudiantes embarazadas en algunas regiones. A la par, se han endurecido las restricciones al aborto y se ha intensificado la represión contra colectivos LGTB+ y feministas, a quienes se responsabiliza de influir negativamente en los índices de natalidad.
En un paso más controvertido, el Ministerio de Cultura ruso ha comenzado a prohibir series y películas que representen a mujeres que priorizan sus carreras sobre la maternidad. Aunque títulos como House of Cards, Sexo en Nueva York y Juego de Tronos han sido mencionados en medios locales, Roskomnadzor aclaró que no planea bloquear específicamente estas producciones. No obstante, esta censura cultural forma parte del esfuerzo del gobierno por promover lo que denomina “valores familiares tradicionales”.











