Los países miembros de la Agencia Internacional de Energía (AIE) anunciaron que liberarán 400 millones de barriles de petróleo para aliviar las interrupciones en el comercio energético provocadas por la guerra con Irán y el cierre de facto del estrecho de Ormuz.
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Estados Unidos lidera la iniciativa con 172 millones de barriles de su reserva estratégica, a los que se suman aportes de otros 31 países. Europa añadirá 107,5 millones de barriles provenientes de reservas públicas y privadas, mientras que los países de Asia-Oceanía comenzarán a liberar petróleo de inmediato.
La medida busca compensar el suministro perdido tras la interrupción del tránsito por el estrecho de Ormuz, una ruta clave por la que circula cerca del 20 % del petróleo mundial, según explicó el director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol.
La mayor intervención energética
La decisión constituye la mayor liberación de reservas de emergencia realizada por la AIE. En la historia de la organización solo se han registrado cinco acciones colectivas similares, dos de ellas en 2022 tras el impacto energético de la guerra entre Rusia y Ucrania.
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El contexto explica, en la última semana el precio del petróleo superó los 100 dólares por barril, impulsado por la paralización de envíos a través de Ormuz desde el 28 de febrero.
Guerra prolongada y riesgos económicos
Estados Unidos ha desplegado escoltas navales para petroleros en Medio Oriente y ha prometido mecanismos de reaseguro para facilitar el transporte de crudo. Aun así, la AIE advierte que el factor decisivo será restablecer el tránsito regular de buques por el estrecho.
Mientras tanto, el conflicto continúa escalando. Funcionarios estadounidenses creen que la guerra podría terminar en semanas, aunque Israel anticipa que su campaña militar durará al menos tres más. Las cifras de víctimas ya superan 850 muertos en Líbano y más de 1,300 en Irán, en un escenario que también alimenta el temor de los economistas a una posible recesión global.











