El empresario germano-venezolano Thilo Schmitz sostiene que Venezuela atraviesa un punto de inflexión económico tras años de crisis. Desde Caracas, el ejecutivo asegura que el país sudamericano podría iniciar un ciclo de crecimiento acelerado, impulsado por la apertura a la inversión extranjera y los cambios políticos recientes.
“Nos hemos estado preparando precisamente para este momento. Estoy seguro de que haremos muy buenos negocios en los próximos cinco años”, afirma Schmitz, nacido en la capital venezolana en 1967 y con décadas de experiencia en el mercado local.
Cambios políticos recientes marcan el rumbo de Venezuela
El escenario en Venezuela cambió drásticamente tras la detención de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos el 3 de enero de 2026. Desde entonces, el país atraviesa un proceso de transición política liderado por la presidenta interina, Delcy Rodríguez.
De acuerdo con Schmitz, la influencia estadounidense en la economía venezolana es determinante en esta etapa. “En el plano económico, los estadounidenses tienen el control absoluto”, señala, en referencia al nuevo contexto internacional que rodea al país.
En paralelo, organismos multilaterales como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional han retomado vínculos con Venezuela, lo que refuerza las expectativas de recuperación económica en el corto y mediano plazo.
Apertura económica y retorno de inversiones en Venezuela
Uno de los principales cambios es la apertura del sector petrolero a capitales privados, lo que ha despertado el interés de empresas extranjeras. Delegaciones estadounidenses visitan con frecuencia Caracas, mientras se evalúan nuevas oportunidades en sectores estratégicos.
Actualmente, solo una decena de empresas alemanas mantiene operaciones en Venezuela, según la Cámara de Industria y Comercio germano-venezolana. Esto contrasta con décadas anteriores, cuando el país era considerado un punto clave para la expansión industrial alemana en Sudamérica.
Firmas como Siemens o Linde han optado por no pronunciarse sobre su posible regreso, mientras que Bosch confirmó que ya no opera en el país, aunque sigue monitoreando la evolución del entorno económico.
Empresarios ven oportunidades, pero con cautela
A pesar del optimismo, el contexto sigue siendo incierto. Empresarios consultados coinciden en que la estabilidad política será clave para consolidar cualquier proceso de crecimiento en Venezuela.
Un empresario alemán que prefirió mantener el anonimato advirtió que el cambio político aún es incompleto. “La vieja estructura de poder sigue presente”, indicó, aunque reconoció que existe presión para impulsar reformas.
Además, persisten dudas sobre el impacto que podrían tener las elecciones en Estados Unidos y eventuales cambios en la política exterior hacia Venezuela.
Reconstrucción económica: un desafío estructural
El deterioro económico de Venezuela en las últimas décadas ha sido profundo. Cerca de ocho millones de personas han emigrado, incluyendo una gran proporción de profesionales calificados, lo que ha afectado directamente la capacidad productiva del país.
La inflación, que en 2024 superó el 400 %, y el colapso de sectores clave reflejan la magnitud de la crisis. En este contexto, Schmitz considera que el país debe reconstruir prácticamente toda su infraestructura económica.
“Hay que reconstruir todo”, afirma, al tiempo que identifica sectores como la salud y la tecnología médica como áreas con alto potencial de crecimiento.
¿Qué sectores impulsarán el crecimiento en Venezuela?
El sector energético aparece como uno de los motores principales para la recuperación de Venezuela. Expertos estiman que se necesitarán inversiones de entre 30 mil y 50 mil millones de dólares para modernizar la red eléctrica y garantizar un suministro estable.
Además, áreas como alimentos, tecnología, infraestructura y servicios básicos también presentan oportunidades para inversionistas extranjeros.
No obstante, las dificultades operativas persisten. Empresas reportan cortes de electricidad, escasez de combustible y problemas logísticos que aún afectan el desarrollo de actividades económicas.
Escasez de talento y retorno de migrantes
Otro reto clave para la recuperación de Venezuela es la falta de mano de obra calificada. La migración masiva ha reducido significativamente el capital humano disponible en el país.
Ante esta situación, algunos empresarios prevén un incremento salarial para atraer y retener talento. Schmitz, por ejemplo, planea invertir en la formación de sus trabajadores como estrategia para enfrentar este déficit.
Asimismo, el posible retorno de profesionales venezolanos será un factor determinante en la reconstrucción económica, siempre que existan condiciones de estabilidad y oportunidades laborales.
¿Es viable una “explosión económica” en Venezuela?
La afirmación de que Venezuela podría experimentar una “explosión económica” genera expectativas, pero también interrogantes. Si bien el país cuenta con recursos naturales y potencial productivo, la recuperación dependerá de factores políticos, institucionales y sociales.
Para Schmitz, el cambio de mentalidad ya es visible. “La gente está dispuesta a correr riesgos de nuevo”, asegura, al destacar un incremento en consultas comerciales y pequeños pedidos.
Sin embargo, analistas coinciden en que la falta de seguridad jurídica, la necesidad de elecciones transparentes y la estabilidad institucional serán determinantes para consolidar cualquier crecimiento sostenido en Venezuela.
¿Qué esperan los inversionistas internacionales?
Los inversionistas internacionales observan con atención la evolución de Venezuela. Entre los factores clave destacan la reactivación del sistema financiero, la posibilidad de acceso a créditos y la claridad en las reglas de juego.
Además, la presión internacional y el acompañamiento de organismos multilaterales podrían facilitar un proceso de recuperación gradual, aunque no exento de riesgos.
En este escenario, el optimismo empresarial convive con la cautela, mientras Venezuela intenta redefinir su rumbo económico tras años de crisis estructural.











