El papa Francisco, quien falleció este lunes a los 88 años, no será enterrado en el Vaticano como muchos de sus antecesores, sino en un lugar profundamente ligado a su vida espiritual: la Basílica Papal de Santa María la Mayor, en Roma.
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Esta decisión rompe con la tradición reciente del entierro de los pontífices en las criptas del Vaticano. El Santo Padre expresó en varias ocasiones su fuerte conexión con esta iglesia mariana, a la que llamaba «su gran devoción».
¿Por qué el Papa eligió Santa María la Mayor como su lugar de descanso?
«Siempre le prometí a la Virgen. Ya está preparado el lugar. Quiero ser enterrado en Santa María la Mayor porque es mi gran devoción», confesó el papa Francisco en una entrevista en 2023 con el canal N+.
Antes de ser pontífice, cuando vivía en Roma, solía visitar la basílica los domingos por la mañana. Allí rezaba en silencio frente al ícono de la Salus Populi Romani, una imagen mariana a la que atribuyó varios momentos clave en su pontificado.
“Hay una ligación muy grande”, afirmó en esa misma conversación, subrayando que no podía explicar del todo el lazo espiritual que sentía con ese lugar.
Un lugar de oración y despedida
La Basílica de Santa María la Mayor no solo fue un punto de partida espiritual para Francisco antes de cada viaje internacional, sino también su lugar de retorno para dar gracias tras cada misión cumplida. Su última visita conocida fue el pasado 12 de abril, cuando acudió a rezar en la víspera del Domingo de Ramos.
Además, según la propia página web de la basílica, ya han sido enterrados siete papas en ese recinto sagrado, lo que refuerza su valor simbólico y su historia dentro de la Iglesia Católica.
Santa María la Mayor: un santuario con historia papal
Ubicada en el corazón de Roma, la Basílica de Santa María la Mayor es una de las cuatro basílicas papales y la más importante dedicada a la Virgen María. Data del siglo V y es reconocida por su arquitectura majestuosa, su techo dorado y sus reliquias marianas.
La decisión del papa Francisco de elegir este lugar como su última morada subraya la centralidad de la devoción mariana en su vida pastoral y espiritual.
Un adiós en clave de fe y devoción
El entierro del papa Francisco en Santa María la Mayor no solo marca un gesto personal de fe, sino también una poderosa señal de humildad y cercanía con el pueblo. Su legado espiritual quedará vinculado para siempre a un lugar que lo acompañó en silencio en cada paso de su pontificado.











