Con el fallecimiento del Papa Francisco, se ha activado el protocolo oficial para la elección del nuevo Papa, un proceso que será llevado a cabo por los 135 cardenales electores menores de 80 años. Entre ellos se encuentra el cardenal Carlos Castillo, arzobispo de Lima, quien viajará al Vaticano para participar en el cónclave.
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El procedimiento se inicia con las “congregaciones generales”, reuniones que reúnen a los 252 miembros del Colegio Cardenalicio, incluidos los que no tienen derecho a voto por superar los 80 años. En estas sesiones se analiza la situación actual de la Iglesia Católica y se perfila el tipo de líder que se necesita para el nuevo pontificado.
“Se hacen todos los cónclaves que sean necesarios hasta tener el panorama claro”, señaló el cardenal Castillo respecto al proceso de deliberación.
Cónclave en la Capilla Sixtina: secreto y tradición
Una vez finalizadas las congregaciones generales, comenzará el cónclave oficial en la Capilla Sixtina, bajo estrictas medidas de seguridad y confidencialidad. Durante este tiempo, las ventanas se sellan, se bloquean señales electrónicas y los cardenales no podrán abandonar el recinto hasta que se alcance una decisión.
Para que un candidato sea elegido como nuevo Papa, debe obtener al menos dos tercios de los votos. Si no se logra una mayoría en la primera votación, el proceso se repite cuantas veces sea necesario. En el cónclave que eligió al Papa Francisco en 2013, fueron necesarias diez congregaciones previas y cinco votaciones.
La fumata: el anuncio del nuevo pontífice
La decisión final será comunicada mediante la tradicional fumata: el humo negro indica que aún no hay elección; el humo blanco, en cambio, anuncia al nuevo líder de la Iglesia Católica. Posteriormente, el cardenal protodiácono proclamará el tradicional “Habemus Papam” desde el balcón central de la Basílica de San Pedro.
Acto seguido, el nuevo Papa hará su primera aparición pública, ofrecerá un mensaje a los fieles reunidos en la Plaza de San Pedro y pronunciará su primera bendición apostólica, además de revelar el nombre que adoptará como sucesor de San Pedro.












