En vísperas de ir a las urnas para elegir a presidente y nuevos congresistas, el panorama político en el país no está definido aún; mucho menos los candidato punteros se sienten seguros de pasar siquiera a la segunda vuelta electoral, pues como nunca, se mantiene un alto número de indecisos (más del 20% del electorado) que esperan estar en cola para decidir su voto.
Si algo vamos a recordar de esta elección es precisamente el bajo margen de aceptación de los aspirantes. Muchos no pasan el 10% de preferencia electoral y eso es ya es preocupante porque quien salga elegido y vaya a una segunda ronda, lo hará con una votación muy baja y por tanto, su representación parlamentaria también será reducida; atomizando aún más al nuevo Congreso.
Igual sigue preocupando las propuestas de gobierno por genéricas y populistas; así como las campañas centralizadas en el caudillismo. En una evidente segunda vuelta electoral, además de las alianzas políticas que puedan sellar, importará el cómo aplicarán sus propuestas de gobierno, pues es seguro que ninguno de ellos tiene una varita mágica que con solo agitarla cambiará el destino de los peruanos.