Ayer se inició lo que podríamos llamar “simulacro de una vacancia presidencial”; pues es obvio que la oposición del Congreso no llegará al número de votos necesarios para sacar a Pedro Castillo (87), por tanto, la aprobación de la moción de vacancia que llevará al mandatario a responder ante el pleno en unos días, no pasará de ser un show más de nuestra folclórica política nacional.
Algunos analistas afirman que la presentación de Castillo será un circo, una escaramuza más, armada por una oposición vociferante y tenaz, pero que no tiene el liderazgo ni la fuerza suficiente para deshacerse del mandatario, pues además de la férrea defensa que hará la bancada de Perú Libre, hay otros legisladores que de manera asolapada y otros abiertamente, se han pasado a las filas de Castillo por diversas conveniencias.
Ayer votaron a favor de la vacancia por incapacidad moral de Castillo, 76. Siete no aparecieron, uno se abstuvo y 41 en contra. La oposición necesita 11 votos más para la vacancia, pero no hay de dónde sacarlos, porque todos ya están alineados. La ventaja la llevará Castillo porque saldrá fortalecido de este nuevo pedido de vacancia.












