Habrá que meter la nariz en la DREP

Habrá que meter la nariz en la DREP

Mientras la muerte de Alan García gana portadas de los medios y la atención del país, en las oficinas de la Drep se gesta un tremendo fraude que ya empezó a oler mal.

Las 13 plazas, supuestamente, ocupadas por familiares de los funcionarios de esta dependencia como se denunció recientemente, parecieran ser solo la punta del iceberg de una serie de irregularidades que alguien tiene que parar.

Se comprende las ansias de partidarios y familiares de los funcionarios de ganar una de las plazas en la Drep, pero la ley es clara y contundente.

No se puede contratar parientes hasta el cuarto grado de consanguinidad, segundo de afinidad o de matrimonio, como se está haciendo. Igualmente, hay informes y evidencias de que algunas de las plazas han sido entregadas por favoritismo político.

Lo irónico es que los titulares de esta dependencia dicen estar ajenos a cualquier irregularidad. Desconocen lo que está pasando ante sus propios ojos, incluso no saben del informe que se ha redactado sobre estas y otras irregularidades que seguro dará qué hablar y pondrá en jaque la contratación de CAS para la Jornada Escolar Completa.

Habrá que estar atentos a este nuevo aprovechamiento.


Escrito por: José Neyra Moncada
COMPARTIR     Twittear Compartir

José Neyra Moncada

José Neyra Moncada

Director de El Tiempo.