El bravucón del barrio

El bravucón del barrio

Las bravuconadas del premier Guido Bellido han pasado de ser atrevida pedantería de poder para convertirse en un problema de estado que afecta al propio Estado y de manera peligrosa a la economía; la estabilidad política y a la gobernabilidad.

¿De dónde le salen a Bellido las ínfulas para insultar a las mujeres, sentirse dueño de los aeropuertos, amenazar a la empresa e industria extractiva con la nacionalización y luego chantajear al Congreso con la “cuestión de confianza” si censuran a su ministro Iber Maraví?

Es claro que Bellido se siente protegido por Vladimir Cerrón y por la bancada de PL. También es evidente que juega en pared con Cerrón para imponer –sobre cualquier oposición-, el ideario de PL, pasando por encima del presidente Castillo a quien chantajean: “ni un milímetro para la traición, este gobierno es de izquierda y tiene que comportarse”.

Por el bien del país y de la gobernabilidad, al presidente no le queda más alternativa que sacar al mono con AKM, pues de lo contrario terminaría de pulverizar el poco liderazgo que pueda tener como presidente y lo convertiría, además, en cómplice de las acciones conflictivas de Bellido.


Escrito por: José Neyra Moncada
COMPARTIR     Twittear Compartir

José Neyra Moncada

José Neyra Moncada

Director de El Tiempo.