Financiamiento de las APPs y riesgos

Financiamiento de las APPs  y riesgos

Las Asociaciones Público Privadas (APP) se basan en contratos de largo plazo suscritos entre el Estado e inversionistas privados para que estos últimos sean responsables del diseño, financiamiento, construcción , mantenimiento y operación de infraestructura pública bajo estándares de calidad fijados en el contrato. A cambio, el Estado les autoriza a recibir ingresos que permitan rentabilizar sus inversiones, cubrir la deuda que hayan contraído para financiar el proyecto, así como operar y mantener la infraestructura.

Importa entender la diferencia entre los diferentes proveedores de dinero durante las etapas de construcción, operación y mantenimiento, e identifique a qué instituciones se destinan los ingresos en la etapa de operación, a fin de aclarar cuál es el ingreso real para los concesionarios.

Al inicio del proyecto el inversionista solo tiene acciones en una empresa (usualmente llamada concesionaria), constituida para ejecutar y operar únicamente el proyecto que le ha sido adjudicado. También posee un estudio técnico básico y un contrato con el Estado en el que se autoriza a la empresa concesionaria a partir de un momento determinado, a ejercer su derecho de recibir ingresos.

Estos ingresos pueden provenir de manera directa de los pagos de los usuarios que usan y desgastan la infraestructura, beneficiándose del servicio o del Estado cuando existe la imposibilidad de cobrar directamente al usuario (por ejemplo una penitenciaria) o cuando existiendo esa posibilidad, las tarifas, (por ejemplo el peaje), son muy altas sin cofinanciamiento del Estado.

Al inicio, la concesionaria solo tiene como ingresos el aporte del inversionista, que suele ser de entre el 10 % y 30 % del costo de la obra, dinero sobre el cual este proveedor espera obtener una rentabilidad a largo plazo a través de dividendos.

Cuando el Estado respeta los contratos que firma y existe predictibilidad en el país, el inversionista puede gestionar ante bancos, bonistas, entre otros, un préstamo de largo plazo para la empresa concesionaria por el dinero que falta para completar la obra, garantizando el pago de la deuda con los flujos de ingresos futuros, durante la etapa de operación. Como es lógico, estos ingresos se destinarán primero a pagar al sector financiero antes que al inversionistas.


Escrito por: Eduardo Escobal Mc Evoy
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Eduardo Escobal Mc Evoy

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