Fernando Tuesta: “Si no quieren quejarse, infórmense antes de votar”

Fernando Tuesta: “Si no quieren quejarse, infórmense antes de votar”

En entrevista con El Tiempo, el analista político Fernando Tuesta consideró que las diversas situaciones escandalosas, protagonizadas por los partidos políticos y sus candidatos, se deberían a la atomización de las campañas, consecuencia del voto preferencial.

Además, exhortó a la población a no dar discursos contradictorios: si exigen una renovación en la política y una mejor representación en el Congreso, deben informarse antes de sufragar.

–En estas elecciones hay espacios limitados para que los candidatos se hagan conocidos y muchos están recurriendo a la estridencia, a los escándalos, para hacerse notar. ¿Lo amerita?
Nada amerita esto. Sin embargo, el voto preferencial siempre desata este tipo de conductas: algunos no tienen límites y es que el voto preferencial personaliza al extremo la campaña. Quizá no nos acordamos, pero esto es así en todas las elecciones al Parlamento con voto preferencial y, claro, este exige que cada candidato haga su campaña casi con independencia del partido.
Entonces, cuando hay muchos que hacen campaña, la forma de diferenciarse es llamar la atención y se recurre a todo tipo de situaciones que puedan concentrar la atención del elector.

–¿Es un error que se siga apostando por el voto preferencial?
El voto preferencial está en la ley, pero la reforma política lo que hace es eliminarlo, lo transfiere a las internas de los partidos. Esa era la propuesta de la Comisión de Reforma Política.

–¿Cabe sospechar que algunos partidos caigan en el escándalo para generar un mayor desinterés por la política, promover el voto blanco y favorecer a las organizaciones que encabezan las encuestas?
No. En realidad se habla mucho de los votos inválidos: algunos dicen que favorecen al que va primero y otros, que a los que están abajo [en las encuestas]. No creo que esa sea la posibilidad porque, en comunicación política, los mensajes tienen que ser claros, no ambiguos, como si de “carambola” logran su objetivo. Eso no es así.

Hay algunos que se han entusiasmado con los votos inválidos y, en esta oportunidad, va a crecer porque es una elección de poca campaña, solo parlamentaria, y ya hay una desafección grande hacia los partidos.

Sobre eso, se añade el hecho de que exista una elección en plenas vacaciones y verano. Nunca hubo una elección de esta naturaleza, que también está desenganchada de la elección presidencial. Todo contribuye al bajo interés.

–Frente a esta situación, ¿qué rol le toca cumplir a los medios?
Los medios están haciendo lo que deben hacer: crear espacios para informar, para que se debatan las propuestas, pero no se puede contra el voto preferencial porque multiplica las campañas, pues no se hacen solo por partidos.

–¿Qué salida les queda a los aspirantes al Congreso para darse a conocer, pues son demasiados?
Es muy difícil porque la campaña es corta y exige mucho trabajo a nivel territorial y en redes sociales, mucha movilización, mucho a pie, el cara a cara. El candidato que no es conocido empieza de cero y siempre tiene menos posibilidades. Algunos se han hecho conocidos por situaciones que han creado disrupción.

Los medios no deben caer en la atracción de la noticia escandalosa porque favorecen a los candidatos y se trata de tener una campaña responsable.

Además, que los medios le digan al lector que si este se queja constantemente de no sentirse representado, pues que si no vota por un partido, por uno o dos candidatos, está haciendo que otros decidan por él. El Congreso se elige sobre los votos válidos. Si no quieren quejarse, pues infórmense, busquen información -que hay en abundancia- y decidan su voto. De lo contrario, no se quejen.

–Es contradictorio que la población pida renovación de la política, pero que al final las encuestas las encabecen los mismos de siempre.
Claro, hay un montón de candidatos que no son buenos, pero otros que sí lo son. Por ejemplo, en Piura no es difícil encontrar uno o dos de un partido. Pero, simplemente, la gente muchas veces quiere lo fácil. Es decir, lo que ha visto no le gusta y no se da el trabajo de seguir buscando y decidir. Es contradictorio.

–Quizá también sea demasiada información. Se esperaba que estas elecciones sirvieran como purga para después tener menos partidos y menos candidatos.
Esa era la idea, pero lamentablemente estamos escuchando versiones antojadizas que no quieren que en esta elección se aplique la pérdida de la inscripción a aquellos partidos que no superen la valla electoral, lo cual sería lamentable porque en 2021 participarían los mismos 24 partidos.

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