Estas son las rondas criollas más ricas que puedes comer en Piura

Estas son las rondas criollas más ricas que puedes comer en Piura
Fotografía: Fefe Studio

Pese a su corta antigüedad, poco más de 20 años dentro de nuestra gastronomía, la ronda criolla es uno de los platos favoritos de los piuranos. Esta delicia culinaria que congrega una mezcla de sabores exquisitos y tradicionales, nació como una alternativa para probar varios potajes en un solo plato.

Conversamos con Pablo More, chef y profesor en el instituto superior de turismo Cevatur, para que nos recomiende las rondas criollas que sí o sí tenemos que probar en Piura. Hay muchas opciones en la gastronomía de nuestra región ¡A probarlas todas!

Catacaos

 

Para More, Catacaos es el mejor representante de la gastronomía piurana: “Tiene las mejores rondas criollas de todo Piura. No solo deliciosas, sino que también bien servidas”.

¿En qué restaurantes/picanterías recomienda comerlas?

  • El Rinconcito Cataquense
  • El Ganso Azul
  • El Gallero
  • La Percy

Piura

“En Piura, también hay lugares que ofrecen buenas rondas criollas; solo que a veces no sirven tanto, y a los piuranos no solo nos gusta la calidad sino también la cantidad”, explica Pablo More.

¿En qué restaurantes/picanterías recomienda comerlas?

  • Las Dos Jarras
  • La Mary
  • El Viringo
  • El Ajicito
  • El Nuevo Ajicito

¿Qué debe tener una buena ronda criolla?

Pablo More explica que cada región del Perú tiene su propia ronda criolla: “La arequipeña tiene como base las patitas, el rocoto relleno, el pastel de papa, la ocopa, entre otros platillos”. Sin embargo, para el chef, no hay ninguna como la piurana.

Para el profesor de Cevatur, nuestra ronda criolla es fruto de la indecisión: “Nació porque nuestra comida local es tan deliciosa que es difícil decidirse. ¿Por qué no comer un poquito de cada cosa?”. Para él, una buena ronda criolla consta de seco de chabelo, majado de yuca, carne aliñada, carne seca, costillas de cerdo, chicharrón, chifles y zarza criolla.

Consejo del chef:

“Se debe cuidar cada uno de los elementos que componen la ronda. No porque se ponga un poquito de cada cosa en el plato se debe bajar la calidad. Se debe orear por algunas horas la carne aliñada y la seca, le da una textura particular. Aconsejo los lugares pequeños y tradicionales para comer este tipo de platos, pues preparan con recetas locales de antaño. No hay pierde”.

Por Marianne Paulet

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