La educación virtual ha desarrollado autonomía en los estudiantes, según experta
septiembre 7, 2023
Autor: Victor Palacios

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La profesora Lucero Ugaz señala que la educación en modalidad virtual puede mantener su calidad gracias a la vocación de los maestros, “que surge desde del interior de cada uno e imprime la posibilidad de acompañar, ayudar y orientar a niños, adolescentes o adultos, a convertirse en seres humanos satisfechos y felices”.

Indica que esta vocación lleva a la acción educativa y le da un sentido de servicio, que puede entenderse como una misión de conocer, amar, guiar y entregarse a los alumnos, sin esperar nada a cambio.

–¿Cuál es el principal reto que han enfrentado los maestros durante la pandemia?

Recuperar el trato directo, la interacción frontal, que se daba por sentada en la presencialidad, donde los gestos y la expresión corporal eran parte del discurso pedagógico. A los profesores nos encanta trabajar cara a cara con las personas y sin mediadores, como lo son las pantallas y dispositivos electrónicos. Captar la atención de los niños más pequeños a través de una computadora y lograr que los estudiantes de universidad participen activamente y se involucren en las sesiones de clase han sido el desafío que hemos tenido que superar.

–¿Qué otros aspectos de la presencialidad han tenido que recuperar o suplir?

Definitivamente, mantener el entorno de confianza, que también era muy sencillo de generar en el aula. Hemos tenido que conseguirlo porque la confianza es indispensable para educar y aprender. Con la mediación de la tecnología, dedicamos muchas horas de estudio y experimentación para encontrar la mejor manera de llegar a los estudiantes con cercanía y prontitud. Esta formación autodidacta ha sido crucial para atender las necesidades particulares de cada alumno, para dar pautas claras de las actividades que se desarrollaban en clase, para medir su respuesta a nuestras estrategias.

–¿Cuáles son las principales dificultades que surgieron con los niños de inicial?

Los niños aprenden todo a través de los sentidos, y superar la brecha entre lo digital y lo presencial ha demandado de mucha creatividad e ingenio. Hemos tenido que aprender a trabajar con la tecnología como mediadora, de buscar nuevas formas de dar indicaciones, de plantear los objetivos de cada actividad con claridad.

–Y, ¿qué papel han cumplido los padres de familia en la educación de los niños?

El trabajo con los padres ha sido determinante. Los maestros hemos tenido que aprender a trabajar con los papás y ellos mismos han tenido que aprender distintas formas de involucrarse más activamente con la educación de los hijos para superar todos los retos propios de la educación virtual. Se ha traspasado la educación del colegio a la familia. Hemos formado a los padres de familia.

–Ahora que la educación virtual se ha extendido por más de un año, ¿qué logros resaltaría?

Los dos logros que considero más importantes han sido involucrar a los padres en la educación de los chicos y el desarrollo de la autonomía en el niño que aprende. Destinar momentos y espacios de estudio y/o aprendizaje se ha logrado de manera muy satisfactoria en muchos hogares.

–¿Qué avances ha visto en los más pequeños y en los jóvenes universitarios a los que usted enseña?

Se ha conseguido que los chicos desarrollen la autoformación, pero se debe ir más allá porque esta habilidad tiene mucho potencial, en todos los niveles de la enseñanza y en la vida profesional. La búsqueda de buena información en internet y de otros recursos para el aprendizaje deben seguir potenciándose. Hay que lograr la autonomía en el aprendizaje y la conciencia del estudio organizado para que los alumnos aprovechen correctamente todas las herramientas que la educación virtual ha puesto a disposición de quien desee aprender.

–¿Qué estrategias quedan pendientes por llevar a cabo?

Principalmente, la enseñanza de habilidades o hábitos para la organización, para formar niños y jóvenes autónomos: que sepan usar una agenda, elaborar un horario y cumplirlo, entender el propósito y la intención de lo que se aprende, que sean conscientes de las metas y que puedan establecer sus objetivos propios. Esto se puede lograr en todas las edades y debe abordarse según la edad de los chicos, pero es sumamente necesario que se enseñe y se aprenda.

–¿Considera que la labor docente se ha reinventado?

El docente ha tenido que reinventarse en cuanto a aprender el uso de las herramientas digitales, pero también en cuanto ha tenido que adecuar su metodología y sus propios espacios a las condiciones de la educación virtual. De parte de los docentes, esta adecuación ha sido de muy buena voluntad, ya sea que contara con pocos recursos o con recursos suficientes. Nos ha jugado a favor, para esta reinvención, que nuestra propia vocación requiera de versatilidad y mucha creatividad.

Por Gabriela Hernández Delly 

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