Entre toros, gallos y media noche

Entre toros, gallos y media noche

Una gran polémica ha generado en la opinión pública, la reciente publicación de la sentencia emitida por el Tribunal Constitucional, mediante la cual declara por mayoría la constitucionalización de las peleas de toros, peleas de gallos y corrida de toros en todo el Perú.

En efecto, la mencionada resolución del máximo intérprete de la Constitución, advierte que las corridas de toros no han sido, ni en todas las épocas, ni por todas las personas, unánimemente respaldadas, incluso en épocas remotas, por lo que no es esta, de hecho, la primera ocasión en que la justicia constitucional debe resolver dilemas de esta naturaleza.

En el caso de España, país que exportó al Perú esta tradición, han existido numerosas oportunidades en las que se ha intentado abolir, aun qué sin éxito su realización.

Este reglamento, regula diferentes aspectos relacionados con las corridas, incluyendo la categoría de matador de toros y los requisitos para ser considerados como tal, con la indicación que existe homologación con el escalafón de toreros de España.

En efecto, conforme se puede apreciar con fecha 18 de setiembre del 2018, más de cinco mil ciudadanos, interponen una demanda de inconstitucionalidad, con el objeto que se declare inconstitucional la Primera Disposición Complementaria Final de la Ley 30407, Ley de Protección y Bienestar Animal, que excluye de dicha protección a las corridas de toros, peleas de toros, peleas de gallos y demás espectáculos declarados de carácter cultural por la autoridad competente, por lo que con fecha 4 de octubre del 2018 el Tribunal Constitucional admitió a trámite la demanda.

Por tal razón, no cabe duda que la sentencia de inconstitucionalidad emitida por el Tribunal Constitucional ha originado mucha polémica, pues algunos se encuentra a favor y otros en contra de la pelea de toros, pelea de gallos y corrida de toros, pues se ha precisado que una costumbre puede ser modificada en estos tiempos del nuevo milenio y de esta manera prohibir dicha actividad; sin embargo otro sector considera que se trata de una expresión cultural, tradicional, que se deben respetar sus usos y costumbres, por lo que cualquiera que fuere la opinión que podamos tener, el propio Tribunal Constitucional le ha puesto fecha de defunción, a esta actividad cultural, la misma que continuara hasta el año 2040, siempre y cuando un nuevo Tribunal opine de manera diferente.


Escrito por: Edhín Campos Barranzuela
COMPARTIR     Twittear Compartir

Edhín Campos Barranzuela

Edhín Campos Barranzuela