El oro ‘azul’

El oro ‘azul’

El agua es un recurso indispensable para el cuidado de la salud y la vida humana. En el 2010, la Asamblea General de las Naciones Unidas reconoce explícitamente el derecho humano al agua y al saneamiento. Recientemente, Ms. Audrey Azoulay, directora general de Unesco, ha manifestado que “El agua es nuestro recurso más preciado, un “oro azul” al que más de 2.000 millones de personas no tienen acceso directo. No solo es esencial para la supervivencia, sino que también desempeña un papel sanitario, social y cultural en el corazón de las sociedades humanas”.

En el Perú, según INEI, solo el 84,4% de los hogares se abastece de agua potable de la red pública, de manera directa. Sin embargo, en nuestra región Piura, un indicador más importante a considerar es el de continuidad del agua. Por ejemplo, importantes provincias como Talara, Paita y Sechura tienen una continuidad promedio menor a 6 horas diarias de agua potable en sus hogares.

Por lo tanto; para mejorar el acceso de la sociedad al agua, se debe considerar el verdadero valor de este recurso. Calcular el valor del agua es complicado, pues se necesita tener en cuenta los beneficios que el agua genera en las personas y en la sociedad. Por ejemplo, el agua mejora la calidad de vida, reduce los costos de salud, mejora la productividad de las empresas y mejora las condiciones de trabajo.

La tarea de “valorar” el recurso hídrico puede ser abordada desde diferentes perspectivas. 1) Valorar el agua como un recurso natural, que pocos entienden que es un recurso limitado. 2) Valorar la infraestructura de almacenamiento de esta: reservorios, presas, canales, etc. 3) Valorar los servicios de agua potable: tecnología de potabilización, distribución y reciclaje. 4) Valorar este recurso como un elemento de un sistema económico productivo: como en la agricultura, por ejemplo. 5)Valorar el agua como un elemento social, recreacional, cultural, espiritual, etc.

La Gestión Integrada del Recurso Hídrico (IWRM, por sus siglas en inglés) es un proceso, que engloba todas estas perspectivas y promueve el desarrollo y la gestión coordinada del agua, la tierra y los recursos relacionados. El fin del IWRM es maximizar el bienestar económico y social de la humanidad, de una manera equitativa, sin comprometer la sostenibilidad de ecosistemas vitales.

Finalmente, es necesario manifestar que el agua potable limpia y el saneamiento son esenciales para la realización de todos los derechos humanos, por lo que es indispensable prestarle el debido cuidado y atención a este recurso; acceder a este es nuestro derecho.


Escrito por: Eduardo Sanchez Ruiz
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Eduardo Sanchez Ruiz

Eduardo Sanchez Ruiz

Profesor de la UDEP (FAC. de Ingeniería)