El feo rostro de la Política

El feo rostro de la Política

El exalcalde de Chiclayo, junto a dos exregidores, acusados de pertenecer a la organización criminal “Los Temerarios del Crimen”, revelaron la semana pasada -durante las investigaciones que se les sigue por corrupción- que el congresista Héctor Becerril y sus hermanos formaban parte de la mafia, y recibían el 5% del monto de las obras que ellos podían facilitar y gestionar desde el poder que le daba ser del bloque mayoritario en el Congreso.

Estas revelaciones no son nuevas ni es el único parlamentario denunciado por cobrar sobornos por gestionar una ley, acelerar una obra o presionar para conseguir un presupuesto del MEF para proyectos millonarios en las provincias. Este es un viejo método lobista en el cual ya se han visto involucrados muchos congresistas vinculados a empresarios millonarios que buscan que las leyes siempre les sean favorables.

Esta es la otra cara de la política; es el enriquecimiento a través de favores y servicios que se brindan como lobistas, denigrando con ello la política, pues de ser un servicio para ayudar a una región o conseguir un beneficio para la población, la política ha pasado a ser la ocupación de la desconfianza.


Escrito por: José Neyra Moncada
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José Neyra Moncada

José Neyra Moncada

Director de El Tiempo.