El delito siempre paga…

El delito siempre paga…

Pero paga con largos y angustiosos periodos de cárcel o, en el peor de los casos, con la muerte. Y el costo del delito se vive con dureza en las cárceles con cada historia funesta de los internos, a quienes hoy se les ha abierto las celdas para recibir a adolescentes estudiantes de Piura, quienes a través del programa “El delito no paga” desarrollado por el Coer del Gore, pueden convivir algunas horas con los internos del penal de Río Seco.

Las cárceles son las mejores exponentes visibles del fracaso de la libertad de algunas personas. Por ello, la convivencia en un penal, como una alternativa a la práctica educativa convencional, tiene valor y mayor eficiencia para los adolescentes piuranos, porque conocen de manera directa las penurias, la soledad y la angustia de un interno, cuya desgracia compromete a toda su familia.

En un momento en que la delincuencia siguen en aumento, esmeritorio este programa y debería extenderse a más escuelas, para que los jóvenes palpen con su experiencia, la difícil situación que debe afrontar un interno que escogió el delito como forma de vida, y así esa experiencia, sirva para que los jóvenes valoren más su libertad.


Escrito por: José Neyra Moncada
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José Neyra Moncada

José Neyra Moncada

Director de El Tiempo.