El calentamiento físico antes de entrenar

El calentamiento físico antes de entrenar

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El calentamiento, además de aportarnos los beneficios que todos sabemos de aumento de la temperatura, lubricar las articulaciones, activar al sistema nervioso o aumentar el flujo sanguíneo a los músculos, debe aportar una parte técnica específica a cada gesto deportivo.

El calentamiento debe incluir ejercicios sencillos de asimilación técnica, es una oportunidad para incluir patrones de movimientos específicos al deporte practicado y servirnos así de preparación previa para adquirir esa activación muscular.

El primer movimiento incluye los estiramientos. Al realizarlos, el músculo se relaja, esto disminuye su tensión, pero también su capacidad contráctil, cuestión no muy conveniente cuando vamos a necesitar al instante posterior una capacidad reactiva rápida y en ocasiones con una carga intensa.

Un recurso tan simple como interesante para incluir en un calentamiento es toser varias veces. El acto mecánico que requiere el gesto de provocar la tos aporta varios beneficios.

Por una parte, consigue una activación muy necesaria en los músculos profundos del abdomen, ya que crea una presión en el abdomen que se contrae reduciendo el diámetro abdominal, activa los músculos profundos, aporta estabilidad y conseguirá un patrón activo con mayor estabilidad en la región pélvica.

Uno de los objetivos principales del calentamiento es prevenir las lesiones y restablecer la movilidad de las articulaciones. Cuando terminamos de ejercitarnos, también es recomendable realizar estiramientos para que los músculos reduzcan su intensidad por el esfuerzo realizado y vuelvan a su estado natural.

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