Editorial: Sobre las cortinas (y tangas) de humo
septiembre 7, 2023
Autor: Victor Palacios

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Decir que ha sido un escándalo es poco. Lo que ha ocurrido en la audiencia de tutela de derechos solicitada por el presidente Castillo es indignante: en un espacio (virtual) donde debía primar la argumentación y la exposición de la ley, la atención se concentró en el baile de un “bailarín en tanga” cuyas imágenes irrumpieron en plena sesión, en un claro afán de distraer a la opinión pública. El objetivo, por supuesto, no se ha conseguido.

A diferencia de otros gobiernos, el de Castillo es torpe para fabricar cortinas de humo. Se usó el inacabable tema del recluso expresidente Alberto Fujimori, se rescató del basural de la historia al genocida Hitler, se habló del cambio de bandera y así sucesivamente, pero ninguno ha conseguido disuadir a la población de preguntarse hasta cuándo seguiremos soportando a este Ejecutivo inútil y a este Congreso cómplice de la ineptitud manifiesta del mandatario. Lo más reciente ha sido este intento de convertir a la política en un tema de farándula y de reducirla a memes. ¡Cuánto le habría convenido a Castillo y su cohorte que Perú clasificara al Mundial de Catar para tener un mes de transmisión embobante!

Y mientras el Gobierno intentaba construir una anécdota que reemplace a la noticia, el país se sigue cayendo a pedazos: el agro está a punto de irse a un paro nacional junto con los transportistas que ya definieron su huelga para el 4 de julio; la gasolina amenaza con encarecerse y la inflación, según estimaciones, podría continuar más allá del 2023. Para entonces, es probable que Castillo ya no esté en el poder, pero la siguiente gestión heredará una de las crisis más terribles de los últimos 35 años. A pesar del crecimiento económico nacional en las últimas tres décadas, solo bastaron unos meses para derribar un edificio que, lamentablemente, se sostenía en las grandes cifras mas no en una distribución equitativa que comprometiera a todos los sectores sociales en la defensa de los beneficios del modelo económico.

Nuestra economía, opulenta y brillante a los ojos de los grandes inversionistas, era un gigante con pies de barro que fue derribado fácilmente por el populismo, peligrosos mesianismos y una crisis que nos iguala hacia abajo.
No hay cortinas ni tangas de humo que puedan ocultar estas verdades.

 

 


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