Editorial: Priorizar obras ante el FEN

Es necesario un reenfoque de prioridades: para algunas autoridades municipales, inexplicablemente, lo que debe hacerse pronto son aquellas obras de gran envergadura que, seguramente, se ven muy bonitas en esas imágenes de simulación y hasta nos hacen soñar con una monumentalidad de segundo mundo

Editorial: Priorizar obras ante el FEN
Foto: El Tiempo.
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Si no atenemos estrictamente a lo que dice el Enfen sobre las probabilidades de que un Niño de moderada intensidad, podríamos afirmar que la naturaleza nos está dando una oportunidad más para poder completar o avanzar aquellas obras de prevención que no llegaron a fin del 2023.
En ese sentido, es necesario un reenfoque de prioridades: para algunas autoridades municipales, inexplicablemente, lo que debe hacerse pronto son aquellas obras de gran envergadura que, seguramente, se ven muy bonitas en esas imágenes de simulación y hasta nos hacen soñar con una monumentalidad de segundo mundo -todavía no del primero-, y que le gustarán a veinte o treinta moradores de una zona en particular, así como a sus afanosos representantes, pero que el resto de las provincias ve como un derroche indolente cuando se necesitan otras obras. Sí, nos dirán que cada cosa tiene su propio presupuesto y que sacar de un lado para hacer otra cosa es hasta ilegal. Cierto, pero también es verdad que la política y la gobernabilidad tienen que ver con gestos y acciones de contención a las poblaciones que sienten temor de la naturaleza y rabia por la inacción de sus autoridades.
En ese sentido, establecer prioridades de cara a los acontecimientos por venir es necesario y sería motivo de estabilidad política. Urge impulsar las obras de prevención y urge también que aquellas obras que el municipio de Piura -o el de Sullana o el de Talara o de cualquiera de las decenas de jurisdicciones regionales- pueda hacer para mitigar los efectos nocivos de las lluvias que ya empezaron a caer, se ejecuten ya. Si no hay dinero, hay mecanismos para conseguirlo; incluso, el presupuesto de otras obras de importancia menor puede usarse previo arreglo legal.
Las autoridades locales -y regional también- deben dedicarse a lo urgente y estratégico. ¿De qué sirve invertir en parques y lozas deportivas, por ejemplo, cuando el resto de la ciudad está hecho añicos? ¿Y qué pasará cuando comiencen a ejecutar ciertas obras cargadas de frivolidad, y tengan que detener indefinidamente los trabajos por las precipitaciones? ¿No será mejor empezar a hacer el drenaje pluvial de una vez para dar protección a la ciudadanía? Insistimos: se trata de prioridades, aunque también se trata de ética.
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