Editorial: el lado más oscuro de la pandemia

Editorial: el lado más oscuro de la pandemia

Hay grupos económicos que preferirían acallar el ruidoso debate surgido en los últimos días en relación a cuál es la mejor manera de proteger la salud de los ciudadanos, ante la desaparición y altos precios de los medicamentos contra el COVID-19.
Estamos en emergencia nacional y el acceso al tratamiento o al menos a los medicamentos deberían estar 100% a cargo del Estado, ser de acceso masivo y gratuito.

Eso es una quimera, aunque esté de por medio el don más valioso de miles de peruanos: la vida.

Lo cierto es que en los temidos días críticos, cuando la pandemia muestra su lado más oscuro, lo primero que ha salido a relucir por parte de las clínicas, laboratorios y grupos económicos ligados a la salud, no ha sido el espíritu solidario ni de servicio a quienes están sumergidos en el dolor; más bien han priorizado el dinero y el lucro.

Aunque hace dos meses se sabía de la necesidad de aplicar pruebas en los focos de contagio como los mercados, ninguna de estas organizaciones ha hecho nada por ayudar a frenar el contagio. A ello se suma la lenta reacción del Estado, y el resultado es un acelerado contagio. Si un ciudadano de a pie pide hacerse pruebas de descarte porque tiene síntomas sospechosos o cree ser asintomático, simplemente no es atendido en centros de salud.

Sin embargo, sí encuentra los test a entre 300 y mil soles en laboratorios privados. Quienes buscan azitromicina, hidroxicloroquina o los ansiados anticoagulantes, no los encuentra como genéricos en las cadenas de boticas, pero sí en las clínicas.

A los piuranos les está prohibido enfermarse a partir de las 2 p.m. hasta las 7 p.m. Si entre esas horas buscan cualquier fármaco no hay una sola farmacia abierta. ¿Las más beneficiadas con esto son las boticas de las clínicas?

Pese a que Piura ya produce oxígeno, un sacerdote entrevistado por El Tiempo, revela que en Piura hay quienes venden balones a más de 7 mil soles, dependiendo de la angustia del cliente. ¿En qué nos hemos convertido? Al menos nueve personas estarían muriendo a diario en
Piura, mientras el presidente y el Minsa ofrecen, solo prometen, reformar el sistema de salud. El Congreso aprobó declarar todo el sistema en emergencia por 12 meses para dinamizarlo. ¿Esto realmente pondrá fin a los oligopolios y asegurará medicina y tratamiento para todos?

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