Cada 19 de noviembre se conmemora el Día Internacional de la Mujer Emprendedora, una fecha que busca reconocer el trabajo, la perseverancia y el aporte económico de miles de mujeres que impulsan sus propios negocios. Esta fecha también subraya la importancia de brindarles mayor visibilidad y apoyo, especialmente en contextos donde enfrentar barreras económicas, sociales y laborales es parte de su realidad cotidiana.
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En el Perú, este esfuerzo tiene un rostro particularmente representativo: el de las bodegueras, comerciantes y microempresarias que desde hace años sostienen la actividad económica en los barrios. Ellas no solo administran negocios familiares, sino que se han convertido en agentes fundamentales para el desarrollo local, generando empleo y dinamizando la economía en sus comunidades.
De acuerdo con la Asociación de Mujeres Bodegueras del Perú, existen cerca de 500,000 bodegas en el país y aproximadamente el 70% de estos establecimientos está bajo la administración de mujeres. Esta cifra evidencia el peso que tienen dentro del canal tradicional, donde cumplen una función vital al atender las necesidades diarias de los vecinos y mantener una red de abastecimiento constante.
Estos negocios, en su mayoría de carácter familiar, representan una fuente de sustento para miles de hogares y contribuyen a fortalecer la economía local. Además, su actividad genera un impacto directo en la vida de las comunidades, ya que brindan empleo, fomentan el emprendimiento y mantienen vivos los vínculos sociales en los barrios.
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La conmemoración de esta fecha internacional invita a reflexionar sobre la necesidad de promover políticas y programas que impulsen la formalización, capacitación y acceso al crédito para las mujeres emprendedoras. Asimismo, es una oportunidad para destacar el papel decisivo que cumplen en la construcción de un país más inclusivo y con mayores oportunidades para todas.
El liderazgo de estas mujeres demuestra que el emprendimiento femenino es un pilar fundamental para el desarrollo económico del Perú, y su reconocimiento sigue siendo una tarea pendiente que debe reforzarse desde todos los sectores.











