Dos paiteños son los padres del Atlético Grau

Dos paiteños son los padres del Atlético Grau

Por Piura, específicamente por Paita, ingresa al Perú, desde 1532 una nueva cultura y Paita recibió mucha influencia del viejo mundo y entre las novedades que llegaron, como de contrabando, ingresó un instrumento esférico para entretenerse en las playas con un juego que consistía en dar puntapiés –léase, patadas– a ese objeto redondo. La pelota.

En la playa El Toril se creó por primera vez el fútbol playero. Tripulantes ingleses con botines, que luego se los quitaron porque la arena no los dejaba correr, versus paiteños sin zapatos iniciaron una gran tradición. La gente de los puertos, que no entendía de qué se trataba, colgó a tan inusitado entretenimiento el remoquete del juego de los marinos locos.

Ese fenómeno fue la novedad en las playas de Paita a finales del Siglo XIX, pero el aprendizaje fue lento en materia de ese juego llamado football, cuya trascripción fonética al castellano equivale simplemente a fútbol, aunque la traducción venga a ser balompié.

No es aventurado suponer que el juego desembarcó en la quieta bahía de Paita y andando el tiempo saltó a Sullana y Piura en los vagones y bodegas del ferrocarril, sea en manos de los ingleses que se habían establecido por estos lares y de los paiteños que lo aprendieron.

Los ingleses de la Peruvian y de la Duncan & Fox, que operó en un comienzo desde Paita y tuvo sus ramificaciones comerciales en Sullana, Piura y Catacaos, además de los ya citados marinos locos, son los que llegaron con la novedad del fútbol, tal como queda consignado en crónicas cuya autoría corresponde a José Vicente Rázuri y Jorge Moscol Urbina, citadas en esta obra.

Pero hubo un hombre a quien el juego fascinó desde la primera vez que alcanzó a divisar un entrevero playero en el puerto y por todo lo que hizo posteriormente por la difusión y expansión del deporte pelotero podemos considerarlo como un y pionero. Él fue Guillermo Herrera Briceño, natural de Paita que, como buen porteño tampoco pudo sustraerse al encanto angelical de la Mechita, Nuestra Señora de las Mercedes, la virgen de su devoción.

Trabajaba para la Peruvian en la estación del ferrocarril en Paita y tal vez por su cercanía a los ingleses se convirtió en un disciplinado funcionario que aprendió mucho en cuestiones de organización, reglas y tácticas, conocimientos que trasladó al fútbol para darle vida a varias instituciones deportivas.

En 1915 fundó el Sport Paita, que viene a ser el primer club de fútbol del departamento, constituido en fecha anterior al Sport Blondell de Talara, que surgió ese mismo año en los campamentos petroleros que entonces explotaba la inglesa London Pacific, la misma que más tarde los transfirió a la IPC.

El Sport Paita se integró con trabajadores ferroviarios y es el club pionero que en 1917 se enfrenta al Ciclista Lima Association, que llega en vapor a Paita, procedente de Centroamérica, donde había realizado una exitosa gira. Don Ramón Romero, promotor de ese encuentro, quiso que el Ciclista jugara también en Piura, pero en ese momento del año 17 no quedaba un solo equipo activo en la capital departamental.

Fue entonces que comisionó a Herrera para que se entrevistara con José Vicente Rázuri y Mr. Joseph Hope con el fin de organizar el encuentro. Cumplió su cometido y logró que el cronista de los Recuerdos Piuranos habilitara la llamada cancha de pájaro bobo y que Mr. Hope armara un seleccionado –el primero en la historia de Piura–, con trabajadores piuranos e ingleses de la Duncan y otros peloteros de distintos barrios para afrontar el compromiso.

El resultado de estos partidos lo consigna José Moscol Urbina, en una de sus crónicas periodísticas que publicó muchos años después.

A partir de aquí, Herrera inicia una cordial relación que sería crucial para el fútbol piurano. En 1918 el dirigente paiteño es quien promueve, con Rázuri la organización y fundación del Club Sport Piura que tuvo como primer y único presidente al propio José Vicente Rázuri, durante los veinte años que esta institución mantuvo activo protagonismo en el deporte.

Sin embargo, la gestión pionera de Guillermo Herrera no concluyó allí, sino que al año siguiente con su paisano José Vásquez López, que ya residía en Piura, fundó el Club Atlético Grau. La noche del 5 de junio de 1919 se vino en el tren de Paita con un grupo de jóvenes deportistas encabezados por Víctor Pallete y en casa de Juan Seminario Vinces, cumplieron lo que el destino les encomendó como una tarea para la historia.

Es importante señalar el concurso de los paiteños en la fundación del Atlético Grau, pero mucho más de darle a Guillermo Herrera Briceño los contornos de visionario como gestor de una iniciativa para la creación de una entidad que a despecho de sus altibajos que registra en el curso de su prolongada trayectoria, es patrimonio deportivo de la Región Piura, parte de su historia.

En el acta de fundación queda constancia de que la institución que se trata de formar con las ideas y proposiciones del Guillermo Herrera Briceño, su iniciador, se refieren en todo lo que se relaciona con el deporte en general, debiendo darle el nombre de Club Atlético Grau.

El último de los socios fundadores, cuya existencia se prolongó hasta fines del Siglo XX, don Hipólito Salazar Delgado, fue claro en señalar que el Club Atlético Grau se constituyó y organizó a la manera que señaló Guillermo Herrera, quien el 5 de junio de 1919 aún era un joven deportista en actividad, como que fue él quien se encargó de armar el primer equipo, ya que poseía conocimientos sobre métodos de preparación técnica y cultura física.

Como entrenador-jugador fue el capitán del equipo que hacia los años veinte participaba en los desafíos amistosos, luciendo sus llamativos uniformes cuyas camisetas se identificaban con las franjas horizontales de amarillo y rojo. Dijo don Hipólito que esos primeros uniformes los donó el caballero y empresario español, don Ramón Romero Hernández,

En 1922, Guillermo Herrera participa con Mr. Hope, José Vicente Rázuri, Gaspar Augusto Yarlequé, Alberto Fernández y otros jóvenes dirigentes de entonces en la fundación de la Liga Provincial de Football de Piura.

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