Distritos Bolivarianos

Distritos Bolivarianos

A Frías se le conoce fuera de Piura, por uno de los símbolos más representativos de la arqueología nacional, la figurina de Frías, idolillo de discutida procedencia, pero que fue encontrado en jurisdicción del mencionado distrito, y es un bien cultural de gran significado para los fríanos y piuranos en general; y a Querecotillo por el culto a la venerada imagen del Señor de la Buena Muerte de Chocán, alrededor de cuya imagen, persiste una feria, de las pocas que se mantienen en Piura.

San Martín se alejó del Perú, después de la instalación del Congreso Constituyente, en setiembre de 1822, dejó el escenario para que el otro grande de América viniese al antiguo territorio de los incas, y consolide el proceso de la independencia nacional, como se verificó en Junín y Ayacucho, así, Simón Bolívar llegó a territorio peruano, y llevó a cabo una obra, cuyo juicio corresponde a los hombres no de su tiempo, sino a la posteridad, porque como ocurrió con San Martín, Bolívar también estuvo rodeado de amigos y de enemigos.

Frías es un distrito piurano que se encuentra en jurisdicción de la provincia de Ayabaca, aunque más lo sentimos vinculado a Chulucanas y a Morropón, y su capital es la ciudad de Frías, conglomerado urbano con esa categoría desde el 21 de setiembre de 1870, ciudad que oportunamente pudo convertirse en capital provincial, cuando se presentó el proyecto de creación de la provincia de Frías, proceso que se truncó con el golpe militar de 1968, y que nunca fue retomado por otros congresistas de Piura.

Querecotillo se encuentra ubicado en las riberas del río Chira, tiene gran extensión, aunque reducida desde hace casi 100 años, con la creación del distrito de Lancones en 1917, jurisdicción que el pasado 2017 festejó de manera extraordinaria, los 100 años del distrito. Su capital es la villa de Querecotillo, hermoso centro urbano en el que aún viven familias de troncos tallanes, virreinales, y de los primeros años de la República.

A Frías se le menciona mencionado en documentos tempranos del siglo XVI, en la relación de encomiendas y encomenderos, y en cuanto informe se presente sobre la geografía piurana en el mundo virreinal, hallamos páginas de su historia en los líos de tierras entre españoles e indígenas, en juicios entre caciques, como una vez lo hicimos conocer en “Semana”, y en una serie de valiosos documentos que custodia el Archivo Regional de Piura.

Sobre Frías y Querecotillo ha dejado valiosas descripciones en el siglo XIX, en 1847, don Miguel Saturnino Zavala, cuando por comisión dada por el presidente Ramón Castilla, recorrió el territorio piurano, para levantar la información que permitiera realizar cambios sociales y económicos en la región. Ambos distritos son descritos legua por legua, sin omitir detalles, es como si se hubiese hecho una radiografía de ese instante sobre la realidad de Frías y Querecotillo.

Previamente, en 1783, Frías y Querecotillo recibieron la visita del obispo Baltazar Jaime Martínez Compañón, quien creó el curato de Querecotillo, que se mantuvo como una división eclesiástica de Piura hasta 1826, en que logró su autonomía, como también lo consiguió Sullana. Ambos lugares aparecen en el mapa de la visita, y son mencionados por el obispo en su numerosa correspondencia.

De esta época data el registro minucioso del pago de la alcabala de cabezón que se cobraba de acuerdo a la extensión de tierras agrícolas, este de 1780 y años siguientes, se levantó por disposición del visitador Antonio de Areche, personaje únicamente recordado por la sublevación de Túpac Amaru, pero como se puede apreciar, con su visión de economista y contador, hizo levantar este registro que hoy constituye un valioso referente documental, para estudiar la demografía de Piura.

Raimondi fue otro de los viajeros que llegó a Piura en 1868, de su pluma ha quedado una descripción detallada de Frías, más no de Querecotillo, porque no pasó por el pueblo, ni por riberas de la jurisdicción distrital, Querecotillo no estuvo en el itinerario de naturalista, que dejó la perfecta descripción de Frías, en un documento que permite comparar la realidad urbana de ese año, con la anterior, y la posterior.

Cuando Raimondi llegó a Piura, el conglomerado urbano de Querecotillo tenía aún la categoría de pueblo, y Frías, la de Villa, Querecotillo llegó a ser villa desde 1875, y se mantiene como tal hasta hoy, pese a que ya tiene las condiciones para ser reconocida como ciudad; y Frías obtuvo el rango de ciudad, un poco antes de la guerra con Chile, es ciudad desde 1870, y sigue esperando ser la capital de una provincia, como fue la aspiración de los fríanos desde hace un siglo.

Querecotillo tiene una réplica del obelisco de Junín, en menor tamaño, pero existe a un costado de la iglesia San Francisco Javier, como recordándonos su relación con Bolívar, no sabemos si alguna calle se llama Bolívar, y de no existir, desde aquí invocamos a las autoridades locales, y a las instituciones culturales como el Movimiento Cultural Querecotillo en Acción, al Grupo Querecotillo, y al Club Social Querecotillo que lo propongan, tanto como la instalación de un busto que también hace falta.

Propiciar que esto sea una realidad, contribuirá a la popularización de la figura de Simón Bolívar, con respecto a la historia de Querecotillo, ya que esta noble aspiración de los pobladores de la ribera derecha del Chira, contó con la aprobación de ese genio, que a 234 años de su nacimiento y a 187 de su muerte, sigue siendo una figura controvertida en la historia universal.

Querecotillo es tierra de los Gallo, Agurto, Carreño, Campos, Velasco, Chunga, Calderón, Severino, Montero, Rojas, Camacho; luego fue de los Hougton, Camino, siendo la más conocida la familia Gallo, recordemos que uno de los próceres de la independencia, don José María Raygada Gallo, fue hijo de la querecotillana María Antonia Gallo, que también sería tatarabuela del historiador Raúl Porras Barrenechea.

Frías es tierra de los Córdova, Patiño, López, Elera, Berrú, Correa, alberca, Pasapera, y de otras tantas familias que se afincaron en ese espacio y tienen raíces virreinales, como consta en los empadronamientos de esa época y en los republicanos; y como los querecotillanos, gran parte de la población de Frías migró a Chulucanas, y Piura, también lo hicieron a Ayabaca y Trujillo, y quizá en mayor número a Lima.

 

CATACAOS

El mismo día 21 de junio de 1825, el libertador Simón Bolívar creó el distrito de Catacaos, sobre la base de la demarcación eclesiástica virreinal de la jurisdicción de la parroquia, y sobre la extensión de la receptoría subalterna que fue delimitada por el visitador Antonio de Areche, siendo con este, tres los distritos bolivarianos, en donde la memoria de Simón Bolívar debe asociarse al calendario cívico y a efemérides distritales.

El distrito de Catacaos es uno de que conforman la provincia de Piura, y en su espacio se encuentran evidencias arqueológicas de la fortaleza y santuario de Narihualá, en el Cerro del mismo nombre, que por haber sobrevivido a los diluvios que han azotado a Piura, incluidos los de los siglos XX y XXI, se le promociona como la capital de la cultura Tallán, porque las lluvias asociadas a fenómenos El Niño, destruyeron los templos y fortalezas de Tambogrande y las del Valle del Chira.

En la Historia de Catacaos se ha registrado el paso de personajes destacados a nivel nacional, como el pacificador La Gasca, que estuvo en ese lugar en 1547, y se reunió en el Tambo de Catacaos con los curacas; vendría luego la delimitación de la parroquia de Catacaos en 1645.

En medio de los reconocimientos oficiales por la causa de la independencia, son hitos de la historia urbana, el del 11 de enero de 1828, cuando el pueblo de Catacaos recibe el título de “Heroica Villa”; y su reconocimiento como ciudad, correspondería al presidente José Balta, por decreto del 28 de octubre de 1868.

Son personajes históricos de Catacaos, y de recuerdos permanentes, don Juan de Mori Alvarado, cura de la parroquia; Cayetano Heredia Sánchez, médico distinguido en la república, Humberto Requena Oliva, alcalde distrital y congresista de la República, y el compositor Segundo Campoverde Celi, entre otros.

A nivel nacional Catacaos es conocido por los sombreros de paja de toquilla, por la filigrana de oro y plata, por sus picanterías, y por la alfarería que le da una nota especial frente a otros pueblos del Perú.

 

DEUDA PENDIENTE

A 194 años de su creación, estos distritos esperan que las autoridades locales, provinciales, regionales y nacionales, continúen con medidas correctivas y de mejora, pues sus habitantes así lo demandan, y quizá, antes del Bicentenario de su creación, los fríanos retomen el proyecto de creación de la provincia de Frías, los querecotillanos habrán iniciado ya el trámite para el reconocimiento de ciudad a la villa de Querecotillo y Catacaos merezca una mejo atención.

Mientras tanto, hay una deuda de los querecotillanos con respecto a Bolívar, como lo mencionó el regidor Fernando Rojas Sánchez, no hay nada que se llame Bolívar en la villa, ni en la jurisdicción distrital, ni siquiera una calle lleva el nombre del libertador del Perú, y creador del distrito de Querecotillo, habiéndose comprometido el regidor, en lograr que una calle lleve el nombre del ilustre venezolano.

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