Se necesita reforzar la estrategia anti-COVID

Se necesita reforzar la estrategia anti-COVID

Frente a la posibilidad de que discotecas y bares sean reabiertos al público, cabe hacerse muchas preguntas. La primera es de sentido común: ¿es prudente levantar el veto a estos negocios cuando estamos entrando a la segunda ola? Creemos que la economía es importante, pero la prudencia, en un contexto de carencias logísticas y profesionales en los nosocomios del país, es un deber estatal.

Si realmente se piensa en la economía, ¿por qué los bonos que el Gobierno dará a los médicos se limitan solo a los contratados por el Minsa? Si se piensa en la economía, ¿por qué no se desactivan esas “bombas de tiempo” que son las demandas laborales de diversos sectores del país? La reactivación no puede ser únicamente la que piensa en la acumulación y la promoción de la mediana y gran empresa como únicas alternativas, si no que esta debe seguir patrones que prioricen la salud. En los centros comerciales, el ambiente es el mismo de los tiempos previos a la pandemia. ¿Se puede mejorar la estrategia? Se puede.

La articulación responsable de acciones entre el Estado, con el Ministerio de Salud a la cabeza, y el empresariado debe ser un primer paso para que la reactivación no sea frenada por la segunda ola, sino para que se cumpla con responsabilidad. Si ello implica retrasar la reapertura de algunos rubros, esta opción debe estudiarse y se debe actuar en consecuencia con la realidad. De otro modo, mañana podrían reabrir los karaokes creando terribles estragos en los hospitales y hogares.

En la vereda de las decisiones espera la adquisición de vacunas. Aún no se ha formalizado acuerdo alguno, a pesar de que ya se había anunciado que para fin de año o, en su defecto, en el primer trimestre de 2021 se tendría un importante lote de dosis anti-COVID-19. A pocos días de culminar el 2020, hay incertidumbre sobre la situación. ¿Podemos pensar en la cuarta fase de la reactivación económica en estas circunstancias? La economía, si no contempla una estrategia sanitaria sólida, no tiene futuro. Si el país piensa únicamente en la acumulación y no en la promoción humana, no es un país.

Estamos ante situaciones que requieren un manejo cauteloso, estamos ante la posibilidad de hacerle un alto a la inmensa cantidad de contagios que se pronostican y pensar en el individuo antes que en los bolsillos.

COMPARTIR     Twittear Compartir