Corredor de la muerte de la prisión preventiva

Corredor de la muerte de la prisión preventiva

Para nadie es novedad que, de un tiempo a esta parte, en algunos Distritos Judiciales del país en donde se encuentra vigente el nuevo sistema procesal penal acusatorio, las audiencias de prisión preventiva duran toda una eternidad y se prolongan tanto que el mejor jurista, no se arriesga a dar un pronóstico favorable o desfavorable de la medida cautelar en mención.

El profesor Pedro Grandez, en su muro de Facebook, ha publicado hace ya algunos días un interesante comentario, que es necesario destacar: “El Ministerio Público y el Poder Judicial deben reflexionar, quizá en el espacio del Acuerdo Nacional por la Justicia o algún otro espacio institucional, sobre la metodología de las audiencias orales en los trámites de prisión preventiva y si haya de ser cambios normativos o actitudinales, lo que fuera, pero hay que hacerlo y con urgencia”.

En efecto, no debemos de perder de vista que los jueces, en el desarrollo de las audiencias públicas, ejercen funciones de dirección, discrecionalidad y de carácter disciplinarias; en consecuencia, están facultados para ordenar el debate, encausarlo en el tema materia de convocatoria y además fijar el tiempo, en cada una de los presupuestos procesales del Ministerio Público y de la defensa.

Para tal efecto y a fin de dar una solución doctrinal y jurisprudencial a tan importante tema, sobre la duración de la prisión preventiva, el Poder Judicial, a través de la Corte Suprema de Justicia de la República, publicó el Acuerdo Plenario 01-2019/CIJ-116 y en su fundamento 67, precisa que las audiencias no deben ser tediosa, largas y maratónica.

Estas audiencias, salvo casos excepcionales, no pueden durar horas y horas y con réplicas y dúplicas reiterativas o intervenciones secuenciales interminables o repetitivas según cada presupuesto material de la prisión preventiva requerida, su enfoque debe ser unificado e integrado, a fin de relievar el argumento principal y consolidar la pretensión o la resistencia. La doctrina legal indica que el Juez de la Investigación Preparatoria debe cuidar que el conocimiento de los cargos y de las fuentes, medios de investigación o de prueba sea efectivo y a su vez cumplido con este cometido, debe garantizar un debate contradictorio que incida en lo esencial.


Escrito por: Edhín Campos Barranzuela
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Edhín Campos Barranzuela

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