Claves del mensaje de la Virgen de Fátima

Claves del mensaje de la Virgen de Fátima

Es habitual oír hablar de “los tres secretos de Fátima”, transmitidos por la Virgen María a los tres pastorcillos, dos de los cuales han sido ahora canonizados por el Papa Francisco recién el 13 de mayo de 2017 en esta localidad portuguesa. Sin embargo es incorrecto hablar de tres secretos de Fátima, como muy a menudo se menciona en la prensa e incluso por parte de algunos eclesiásticos. En documentos vaticanos podemos constatar que no se habla de tres secretos. Así lo vemos, como ejemplo, en el que en 26 de junio de 2000 explica y relata la historia del único Secreto de Fátima y las tres Partes del mismo.

Contrasto todos estos hechos y aconteceres con Jaume Vilalta Berbel, investigador de los acontecimos alrededor de las apariciones en Fátima que reside en Cova da Iria, Fátima (Portugal) desde 1970.

Un solo secreto, en tres partes

Me apunta incluso otro error menor, como es el nombre de la prima de los ya santos: que no es Lucía, con acento en la “i”, es Lucia, porque viene de Lucio-; y que nunca habló de cuatro Secretos, o de un Cuarto Secreto: siempre se refirió a que la Virgen, en la tercera aparición aquel 13 de julio de 1917, les dio un Secreto; secreto que Francisco y Jacinta, sus primos, se llevan a la tumba porque murieron muy jóvenes, como la Virgen había profetizado. Lucia, en 1941 y por obediencia a la Iglesia, escribe, revela dos partes de este único secreto.

La Primera Parte es la visión del infierno: a los pastorcitos les asusta la visión. Han visto el Infierno, y la Señora a continuación dice: ‘Habéis visto el infierno, adonde van las almas de los pobres pecadores’.

Para impedir que nos condenemos, dice la Virgen-, establecerá ‘la comunión reparadora de los Primeros Sábados de Mes y ‘la consagración del mundo y de Rusia a mi Inmaculado Corazón’. Si esto se hace, ‘Rusia se convertirá’ -nombra por segunda vez Rusia- ‘y habrá paz en el mundo’.

“Pero de lo contrario –y nombra Rusia por tercera vez- ‘Rusia difundirá sus errores por el mundo, provocando guerras y persecuciones contra la Iglesia y contra el Santo Padre, que tendrá mucho que sufrir; y varias naciones serán aniquiladas. Pero -continúa diciendo la Virgen y termina- ‘al final el Santo Padre me consagrará a Rusia –la ha nombrado ya cuatro veces- que se convertirá’. Fruto de esta consagración ‘triunfará mi corazón Inmaculado, será concedido al mundo un tiempo de paz, y en Portugal se conservará siempre el dogma de la Fe…’

“Y Lucia, después de estas palabras ‘dogma de la Fe’, escribió tres puntos suspensivos porque vino la llamada Tercera Parte del Secreto, cuyo destinatario era, y es a día de hoy, el Papa”, me comenta Jaime Vilalta.

Tercera Parte: oculta con S. Juan XXIII

En la Tercera Pare del Secreto la Virgen dio unas indicaciones concretas, muy precisas: que esa Tercera Parte nunca debería ser abierta antes de 1960, porque entonces se vería más claro, por la explicación que dieron la propia vidente, y la Iglesia con los últimos Papas. Desde que Juan XXIII -el primero que tuvo acceso a este documento- pronunció la frase ‘no quiero ser profeta de calamidades, y este sobre debe ir al Santo Oficio’, allí estuvo escondido hasta que el Papa siguiente -hoy Beato Pablo VI- lo reclamó;

La vinculación de San Juan Pablo II con Fátima, y en especial con la Tercera Parte del Secreto es muy estrecha; porque fue San Juan Pablo II quien autorizó que fuera revelada, diciendo en la homilía del 13 de mayo del 2000 alguna cosa pero permitiendo que el cardenal Sodano, al final de la misa de la celebración de aquel 13 de mayo del 2000 dijera que el Papa había encargado a la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe la tarea de hacer público el documento de la Tercera Parte; siempre después de una interpretación teológica.

Porque si no, había dicho Lucia, no se iba a entender lo suficientemente bien; y aun así la propia Lucia había recomendado al Papa que si revelaba la tercera parte, que lo revelara con mucha prudencia porque se podría malinterpretar, como realmente estamos viendo con las falsas interpretaciones que aun hoy se están haciendo, algunas sobre un supuesto cuarto secreto, cuando nunca existió, ni nunca existe un cuarto secreto de Fátima”.

La Tercera Parte del Secreto

La Tercera Parte del Secreto de Fátima es muy simple, y es el mismo Ángel que en 1916 se aparece en la cueva “Loca de Cabeco” por tres veces; en una aparece con el Cáliz, pero al mismo tiempo con la Sagrada Comunión porque da el Cuerpo y la Sangre de Nuestro Señor Jesucristo a los pastorcitos: a Lucia, que había hecho la Primera Comunión le da la Sagrada Hostia; a los dos hoy santos Jacinta y Francisco, hermanos, les da beber el Cáliz, que contenía la Sangre de Nuestro Señor. El ángel les enseña aquella oración bellísima de ‘Dios mío, yo creo, adoro, espero y os amo. Os pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no os aman’.

Este mismo ángel aparece de nuevo en la llamada Tercera Parte del Secreto de Fátima; aparece porque en esta aparición los pastorcitos lo ven, pero esta vez con una espada de fuego; porque enviado por Dios aquel ángel iba a castigar al mundo pero no lo castiga porque la Virgen intercede.

El triple grito del ángel

El Ángel, grita tres veces; y esto es lo más importante de la Tercera Parte del Secreto de Fátima: este triple grito del ángel cuando grita ‘penitencia, penitencia, penitencia’; inmediatamente al grito de la penitencia -esta llamada apremiante que es la principal del mensaje de Fátima después de la oración- los pastorcitos ven realmente en una visión -como si fuera una película- una ciudad medio destruida.

Dos tiros para el obispo vestido de blanco

Y me comenta Jaime Vilalta: “Una ciudad medio destruida, que podría ser -y esto es mi impresión personal- Roma, porque está el Vaticano, que está en la mira de estos que quieren atacar; y en la mira está no solamente España, Francia, Bélgica, Alemania…; ven pues una ciudad medio destruida y al lado de la ciudad una montaña. En esta montaña hay mártires, hay niños degollados, pero hay también adultos, hombres, mujeres: muertos por la fe. Son mártires, hay sacerdotes, hay obispos, hay cardenales.

“Y de repente los pastorcitos dicen ‘¡mira!’ Ven un obispo de blanco, que tienen el presentimiento que es el Papa, que va subiendo a aquella montaña lentamente; y cuando llega arriba de la montaña, donde hay una cruz, este obispo de blanco quiere abrazarla y justo en aquel momento, dos tiros, y el obispo de blanco muere”.

El Papa emérito Benedicto XVI rompió su silencio para decir que todo ha sido publicado

Más tarde Lucia, a la cual se le presenta la interpretación que hace el Cardenal Ratzinger -en ese momento prefecto de la Congregación de la Doctrina de la Fe-, dice que tuvieron el presentimiento que era el Papa, y que el cardenal Ratzinger hizo la interpretación y que es correcta. Que a ella se le dio, igual que a sus primos, el don de ver; el don de interpretar es de la Iglesia y tenemos una respuesta que debemos considerar completamente válida: la Iglesia lo interpretó, y quien mejor lo interpreto fue el entonces cardenal Ratzinger. Ya como Papa emérito, rompió su retiro autoimpuesto por una vez, para hablar y decir que todo había sido publicado.

Penitencia y oración para alcanzar la Paz

Todo ha sido publicado; no hay más secretos. Lo importante de Fátima no son los misterios y el secreto, lo más importante es recordar que hace ahora cien años hubo en Fátima en Portugal, una llamada de Dios a través de tres humildes pastorcitos, que ven a la Virgen, que les pide oración y penitencia: para que el mundo disfrute de la paz, que haya paz en el mundo. Y ella se presenta como Señora del Rosario pero que es la Reina de la paz”.


Escrito por: Jordi Picazo Salomo
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Jordi Picazo Salomo

Jordi Picazo Salomo

Miembro colegiado del Chartered Institute of Journalists de Reino Unido y del Colegio de Periodistas de Cataluña; también socio activo de la RNA (Religion News Association) de EEUU, y la Asociación de periodistas de Aragón entre otras asociaciones.