Cambio de enfoque. Tu me representas

Cambio de enfoque.  Tu me representas

La democracia se basa en elegir gobernantes con ideas y principios afines al elector, con quien se sienta identificado, que encarne sus problemas y esperanzas, que ofrezca soluciones integrales y realistas. En suma, que represente al elector.

Todo elector tiene libertad para aportar económicamente de manera transparente al partido o candidato que crea más conveniente. Pero, ¿y si se trata de narcos? Aceptar su aporte, además de dañar su imagen, conduce a presiones y amenazas. El solo hecho de que narcos lo elijan como su candidato ya despierta sospechas del candidato.

Para Fernando Tuesta Soldevilla, “mientras los costos de las campañas sigan creciendo y los partidos y candidatos carezcan de los ingresos suficientes, siempre estará la puerta abierta para la incursión del dinero sucio o el legal, que somete a los políticos”.

Entonces, ¿por qué es necesario que el candidato explique el origen de los aportes de campaña? (a) Porque existe el prejuicio de que lo simple y sincero no es real; (b) porque la mayoría piensa que nadie da “puntada sin nudo”, práctica muy extendida, (c) porque se sospecha que el apoyo económico se paga con prebendas, puestos o concesiones de obras.

Entonces, siendo la gratitud una cualidad inherente a la naturaleza humana, ¿cómo hacer para no favorecer a quien lo apoyó? ¿Cómo romper esta mala costumbre? Una forma es dejar claro que “podré escuchar tus propuestas y atender tus consultas, pero no esperes trato preferencial porque soy el representante de todos los ciudadanos y debo a todos igualdad de oportunidades”. Por supuesto, el quid del asunto es ser coherente con esta prédica y aplicarla siempre.

“Un líder es un negociador de esperanzas”. Napoleón


Escrito por: Joaquín Schwalb Helguero
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Joaquín Schwalb Helguero

Joaquín Schwalb Helguero

Colaborador de El Tiempo.