Cambio de enfoque: ¿Para cuándo?

Cambio de enfoque: ¿Para cuándo?

¿Qué pasa por nuestro cerebro cuando tenemos un plazo largo para hacer una tarea? Un proyecto personal puede no ser una tarea urgente pero es importante para uno; demanda salirnos de la rutina y destinar un tiempo periódicamente para avanzar en su ejecución hasta el final. Por desgracia, nuestra tendencia es a ser procrastinadores, dejando todo para más tarde y a veces indefinidamente.

Empezamos con responsabilidad e ilusión y nos apuramos en elaborar un plan de trabajo con tareas parciales. Sin embargo, siempre hay distracciones para empezar la tarea y con frecuencia se deja todo para última hora y la calidad del trabajo acaba siendo defectuosa.

Tim Urban explica en una conferencia TED la presencia de dos fenómenos que ocurren en nuestra mente y que operan en sentido opuesto en la toma de la decisión. A uno lo llama “Mono de la Gratificación Instantánea”, porque vive solo en el momento actual, no tiene memoria del pasado y solo le importan dos cosas: lo fácil y lo divertido. Al otro componente lo llama “Motor de Decisiones Racionales”, que permite avizorar el futuro, ver el panorama completo y hacer planes a largo plazo.

El motor quiere que hagamos lo que tenga sentido hacer en este preciso momento y tomará la decisión racional de hacer algo productivo, pero como al mono no le gusta el plan, toma el timón y tuerce la voluntad ofreciendo una diversión que nos gratifica al instante.

Para Urban, el procrastinador tiene un ángel de la guarda que vela por él en los momentos más oscuros, llamado “Monstruo del Pánico”. Está inactivo casi siempre, pero de pronto se despierta cuando una tarea está muy próxima. Ese monstruo es a lo único a lo que le teme el mono.

La sabia frase “no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy” que repetimos sin pensar, implica en realidad ser proactivo y no esperar a que algo sea urgente para empezar a atenderlo. Requiere ser organizados y decididos para hacer hoy las cosas que van a facilitar el trabajo de mañana, aliviando presiones y provocando un círculo virtuoso que nos permita operar con energía y productividad.

La frustración no viene de no poder alcanzar los sueños, sino del hecho de no poder siquiera empezar a perseguirlos.


Escrito por: Joaquín Schwalb Helguero
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Joaquín Schwalb Helguero

Joaquín Schwalb Helguero

Colaborador de El Tiempo.