Así no vamos a ninguna parte…

Así no vamos a ninguna parte…

El gobierno de Pedro Castillo se hace cada vez más insostenible en el tiempo debido a las continuas crisis y escándalos que explotan cada 24 horas alrededor suyo; todo este alboroto no solo resta legitimidad y autoridad al propio mandatario, sino que el efecto es mucho más devastador para el país, sobre todo para la economía.

Denuncias como las Zamir Villaverde y Karelim López, el supuesto plagio de su tesis, la vinculación a una supuesta red de corrupción en su entorno más íntimo, la fuga de sus sobrinos y el exsecretario de Palacio, son solo algunos botones de muestra que mantienen atado de manos a Castillo y drena la débil energía de un gobierno afectado desde ya por su incapacidad y falta de cuadros para resolver los principales problemas del país.

¿Vamos a pasar los cinco años de escándalo en escándalo; ataque y defensa entre Legislativo y Ejecutivo? Lo grave de esta situación, que se agudizó desde hace 9 meses con Castillo, es que la inversión privada se quedó estancada, mientras la minería retrocedió a niveles de Bolivia y Venezuela, y con ello la generación de empleos y recursos para nuestro alicaído PBI. Lo más viable a esta crisis es un Perú sin Castillo en Palacio.

 

 


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Escrito por: José Neyra Moncada
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José Neyra Moncada

José Neyra Moncada

Director de El Tiempo.