Vaivenes de unas solicitud de asilo

Vaivenes de unas solicitud de asilo

Evocando la obra de Gabriel García Márquez, la solicitud de asilo del ex presidente García nos presenta la trama perfecta para representar “Crónica de un rechazo anunciado”.

Desde su ingreso a la residencia del embajador Carlos Barros, la sustentación del señor García careció de pruebas sobre la presunta persecución política en su contra o un potencial riesgo contra su libertad o integridad, presupuestos exigidos en la Convención de Caracas de 1954 sobre asilo diplomático.

En palabras del propio canciller uruguayo Rodolfo Nin Novoa: “Las investigaciones judiciales contra el ex presidente Alan García no constituyen persecución política, tratándose de imputaciones vinculadas mayoritariamente a hechos económicos y administrativos desarrollados durante sus dos gestiones como presidente constitucional de la República del Perú”. Eso fue contundente.

El Estado de Uruguay ha sido enfático en explicar los dos argumentos que sustentaron la negativa a la solicitud de García: El primero, los actos por los cuales se investiga al ex presidente corresponden a delitos comunes de naturaleza económica, y de ninguna manera pueden ser considerados como delitos políticos. El segundo argumento, el Perú es una democracia con plena independencia y autonomía de los tres Poderes del Estado, lo cual avala que la investigación contra García, y de ser el caso, el juicio que se actúe contará con las garantías del debido proceso.

Por otro lado, la prueba irrefutable de que García no es perseguido político la advertimos en que a su salida de la embajada disfrutó de total libertad de tránsito al interior del país, es más, pudo convocar a una conferencia de prensa, sobre el pronunciamiento del gobierno uruguayo.

Hemos de recordar que el asilo diplomático se originó en el continente americano, como consecuencia de numerosos golpes de estado y períodos de ruptura democrática que afectaron la región. En dicho contexto se acostumbró proteger a los perseguidos por asuntos políticos, protestas y rebeliones en las sedes diplomáticas a fin de resguardarlos de una potencial agresión e inclusive evitar la propia muerte.

Hinostroza

Exjuez supremo César Hinostroza

A pesar que esta costumbre, se reguló en la Convención de Caracas de 1954; en diversas ocasiones, la concesión del asilo diplomático generó cuestionamientos por otorgar dicha protección a personas que no sufrían persecusión política, lo cual se lamentaba la impunidad ante los procesos judiciales entablados.

El balance del caso Alan García es realmente positivo, en tanto los gobiernos de Uruguay y Perú observaron los tratados vigentes y principios del Derecho Internacional, en la medida que el gobierno de Vizcarra ha respetado la autonomía del gobierno uruguayo para deliberar sobre la solicitud de asilo, mientas que el gobierno de Tabaré Vásquez ha efectuado un análisis congruente con sus obligaciones a la luz de la Convención de Caracas y los compromisos adoptados en la lucha contra la corrupción, tales como el Acta de Lima suscrita en abril del presente año en nuestra capital.

Plano jurídico

En el plano jurídico, el rechazo a la solicitud de García no constituye un precedente vinculante, considerando que la concesión del asilo es una facultad soberana de cada Estado; en ese sentido, las futuras solicitudes de asilo deberán ser evaluadas por cada Estado ante el cual se solicita la protección.

En materia de cooperación penal internacional la negativa de asilo a García fortalece las investigaciones realizadas por diversos países ante el caso Odebrecht. Si el gobierno de Uruguay hubiese concedido el asilo a Alan García, otorgaría un mensaje erróneo sobre impunidad ante las investigaciones por los actos de la constructora Odebrecht.

Ahora Hinostroza

Esta semana ha cobrado especial relevancia para el Perú, pues también el Consejo Interministerial de Asilo y Refugio de España ha denegado la solicitud de asilo al ex juez supremo César Hinostroza, toda vez que ha considerado, al igual que García, que no hay fundamentos para considerarlo como objeto de persecución política. Esta decisión del gobierno español es un valioso aporte a la solicitud de extradición cursada por el Perú a fin que Hinostroza Pariachi sea juzgado por nuestras autoridades.

En una sola semana, el Perú ha recibido excelentes notificas con las denegatorias de asilo a García e Hinostroza, lo cual ratifica la estabilidad democrática del Perú, siendo que las ha recibido de países de distintas latitudes e intereses diplomáticas; no obstante ambos reconocen que el Perú es un Estado de Derecho.

Caso Julian Assange

En este devenir de sucesos emblemáticos sobre asilo, no podemos dejar de mencionar al asilo otorgado al fundador del portal Wiki Leaks, Julian Assange, quien ingresó a la embajada ecuatoriana en Londres desde el año 2012. El periodista fue acusado por cometer delitos sexuales en Suecia; sin embargo, alegó ser víctima de una persecución política por revelar información clasificada del servicio diplomático de Estados Unidos.

El caso Assange resulta más que incómodo para el actual presidente ecuatoriano Lenín Moreno, pues a finales del 2017 instó al ex fundador de Wikileaksa a que suscriba un pacto para que no pueda verter opiniones políticas vía redes sobre la coyuntura política de terceros países, como las opiniones publicadas en post de la independencia de Cataluña. Es así que este jueves 6 de diciembre, el presidente ecuatoriano Lenin Correa de Ecuador solicitó a Assange abandonar el recinto diplomático, así como garantizó que las autoridades británicas no extraditarían al periodista a un tercer país.

Ahora corresponde esperar los resultados de la investigación iniciada por la Fiscalía del distrito limeño de Miraflores sobre la presunta interceptación telefónica a la residencia de Alan García, o confirmar si el misterioso vehículo corresponde a un mecanismo de seguridad inofensivo, tal como lo sostiene el ministro del Interior Carlos Morán.

Julian Assange, fundador de Wiki Leaks

Buen empleo del asilo

El impacto de la decisión del presidente Tábaré Vásquez trasciende a un mero análisis político, dado que ha ratificado el buen empleo del asilo diplomático en nuestro continente. Ante una eventual concesión de asilo a García marcaría una riesgosa obstaculización de las investigaciones internacionales por presuntos aportes indebidos de la constructora Odebrecht.

Actualmente, la integración entre países y los requisitos para integrar bloques internacionales, han dejado de lado los compadrazgos entre presidentes, ex mandatarios, dando paso al respeto a los tratados y pactos internacionales.

Sólo queda agradecer al señor García, pues ante su ímpetu por demostrar ser perseguido político, finalmente nos certificó como un legítimo Estado de Derecho ante la comunidad internacional.

Por Carlos Andrés Cáceres Guerra. Abogado

COMPARTIR     Twittear Compartir