A los jóvenes, a su memoria

A los jóvenes, a su memoria

Inti y Bryan nunca pensaron que salir a protestar por sus convicciones traería tanto dolor a sus familiares. Eran jóvenes y estudiantes. Pero en pocos segundos sus sueños, amores, anhelos y compromisos se esfumaron con sus vidas. ¿Cómo fue posible esto?

No es fácil responder estas preguntas. Pero luego de una larga noche de furia conviene reflexionar sobre lo ocurrido. Comprender que lo vivido desde hace una semana no ha estado dirigido ni manipulado. No. Al contrario, asistimos a lo que sería el round final de una larga lucha sostenida desde hace tiempo en el ring de la virtualidad. En efecto, este último fin de semana los haters y lovers de las redes sociales se convirtieron en personas de carne y hueso. Unos y otros tomaron posición en una tensa pugna ideológica a favor o en contra de la legitimidad del poder. Cada jornada hizo más evidente que estallaría la revuelta social y, cuando sucedió, quedó claro que la acción no fue coordinada por determinados patios políticos, sino que se promovió haciendo uso de las redes sociales a través de sus muchas comunidades.

¿Cómo llegamos a esto? Se necesita una profunda revisión histórica de los últimos veinte años para comprenderlo. Sin embargo, los hechos muestran que algo cambió en el país: el Perú de inicios del siglo XXI ya no es el actual. En estas décadas, la nación transitó por el camino del cambio social imperceptible, difícil y complejo pero ininterrumpido, que llevó a las mayorías hasta entonces invisibles a asumir con mayor decisión su condición de ciudadanos.

Inti Sotelo y Bryan Pintado fueron hijos de este nuevo Perú: jóvenes que tienen la oportunidad de acceder a estudios superiores con apoyo estatal, aunque están más atentos al Tik-Tok que a los libros; que conocen y defienden sus derechos, aunque no asumen las responsabilidades que conllevan; que pueden ser individualistas, incluso en tiempos de pandemia, pero no dudan en ser solidarios con las causas que creen justas.

No neguemos a Inti y a Bryan el reconocimiento de héroes de la democracia. La heroicidad cívica de nuestros tiempos tiene mucho en común con la valentía militar del pasado ya que los héroes se fraguan en los momentos de crisis, y quienes vimos por televisión o participamos en las jornadas de la marcha nacional somos conscientes de que toda esa juventud, Inti y Bryan entre ellos, demostraron decisión, arrojo y valentía en la defensa de sus ideales y convicciones. Eso hay que reconocerlo y respetarlo.


Escrito por: Víctor Velezmoro Montes
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Víctor Velezmoro Montes

Víctor Velezmoro Montes

Catedrático UDEP