No resulta hacerse la víctima

No resulta hacerse la víctima

Martín Vizcarra y su gabinete tienen motivos para estar contentos por estos días. La justicia peruana también. Y es que la decisión del gobierno de Uruguay de rechazar el asilo político al ex presidente Alan García, refuerza la lucha de los países latinoamericanos contra la corrupción al más alto nivel. Pero también le da un espaldarazo al Estado peruano, asediado en los últimos meses por el fuego cruzado de la negación descarada de los acusados e investigados por corrupción, y el sambenito de la persecución política.

En efecto, el Estado peruano, la Fiscalía y el Poder Judicial, en ese juego de hacerse el “vivo” de Alan García, resultaron beneficiados. La decisión de Uruguay deja sentado que la justicia peruana está haciendo su trabajo, pero lo más importante aún: fortalece la institucionalidad, un requisito imperativo en la lucha contra la corrupción.

Esto debe tranquilizar al Estado y dar seguridad a la población de que se está enfrentando a la corrupción, y que las rabietas y el hacerse las víctimas de los corruptos no va a funcionar esta vez. Un claro mensaje para que Estados Unidos apoye también entregando a Alejandro Toledo.


Escrito por: José Neyra Moncada
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José Neyra Moncada

José Neyra Moncada

Director de El Tiempo.