Estrepitosa caída de un partido

Estrepitosa caída de un partido

El fujimorismo parece vivir sus horas más oscuras dentro del variopinto panorama político del país. Si las últimas elecciones terminaron por confirmar el rechazo de la población hacia este partido, la detención ayer de Keiko Fujimori, ordenada por el juez Richard Concepción Carhuancho, marcó el clímax de la tragedia fujimorista que se empezó a escribirse con los cocteles de campaña.

La detención de Keiko levantó la ira de los pocos simpatizantes leales que le quedan, sin embargo, para el célebre juez Carhuancho, existe peligro de fuga de la lideresa fujimorista, quien ha sido involucrada como integrante de una “organización criminal” cuyo fin, aparte de lavar activos provenientes de los aportes de campaña, era el obtener poder político en las instituciones del Estado.

La oposición política, representada por la izquierda es la que más celebra esta detención y también la caída del poderoso partido fujimorista, que hasta hace menos de tres años, tenía el apoyo del 50% de la población peruana. La ambición por el poder, la impunidad, la soberbia y las malas artes para tratar inclinar la balanza del poder judicial a su favor, ha terminado por pasarle factura.


Escrito por: José Neyra Moncada
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José Neyra Moncada

José Neyra Moncada

Director de El Tiempo.