El juego de las encuestas

El juego de las encuestas

No hay honestidad ni deber en quienes a costa de mentir, manipular información y hasta caer en el perverso juego del populismo, intenten ganar una gobernación. ¿Qué dignidad hay en mentirle o confundir a los electores por un voto? Lo decimos por las innumerables encuestas que se difunden por las redes sociales, donde no hay control alguno de lo que es cierto o no.

Puede ser que en este juego de la confusión y la desinformación con estadísticas trucadas estén involucrados los partidarios y simpatizantes, pero el silencio de los candidatos dice mucho. Lo positivo de estas encuestas, sin embargo, es que la población empezó a desconfiar de ellas; más aún de quienes las realizan.

Los piuranos –y eso deben entenderlo los políticos locales- desean comicios limpios, montados sobre plataformas y programas que den respuesta a las profundas inquietudes y a los grandes males y problemas de nuestra región. Campañas basadas en ideas y propuestas viables, no en promesas demagógicas o encuestas falsas que quienes las formulan saben que no podrán cumplir, pero aun así, insisten creyendo que los piuranos somos tontos.


Escrito por: José Neyra Moncada
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José Neyra Moncada

José Neyra Moncada

Director de El Tiempo.