Editorial: Unidad y firmeza para ordenar Piura

Editorial: Unidad y firmeza para ordenar Piura

La decisión de la actual gestión municipal de echar mano de todo lo que esté a su alcance -dentro del marco legal- para hacer de Piura una ciudad segura y bonita, ya no es más una frase de la campaña política (que ya pasó). Es el ideal del alcalde de Piura, y para poder plasmarlo necesita hacer uso de liderazgo para persuadir a los vecinos, dirigentes gremiales e instituciones diversas sobre la necesidad de sumarse al cambio aunque el orden y respeto cueste.

El proceso no será fácil. De hecho, hace algunos días ni bien el señor Díaz salió a exigir que los propios policías respeten la prohibición de no estacionarse en zonas reservadas, fue denunciado por algunos agentes. Frente a este tipo de reacciones, a la autoridad no debe temblarle la mano en su afán de ordenar la ciudad y restablecer el principio de autoridad; y si tiene que promover alianzas y acuerdos con otras autoridades para acelerar las mejoras, ¡a buena hora!

Es saludable, por ejemplo, el acercamiento que ha iniciado la comuna y la Policía, producto de lo cual se espera antes que promesas y buenos deseos protocolares, medidas concretas para enfrentar juntos con firmeza a los infractores e informales del casco urbano y el mercado.

Pero la unión entre autoridades no servirá de nada si los ciudadanos no se suman con acciones concretas, respetando la cola en el banco, la luz del semáforo, las zonas reservadas, promoviendo la limpieza y cuidado de su edificio, vereda, cuadra, calle, asentamiento o urbanización; practicando hábitos positivos, el respeto al vecino, al policía, denunciando las malas acciones … y fiscalizando al alcalde.

COMPARTIR     Twittear Compartir