40 mil agricultores se quedarían sin agua desde mayo

40 mil agricultores se quedarían sin agua desde mayo

La población urbana también podría sufrir las consecuencias de la sequía. Habría agua solo por horas, pero la EPS Grau no quiere alarmar.

De continuar la escasez de lluvias hasta abril, más de 40 mil agricultores de la región se verán afectados porque las represas de Poechos y San Lorenzo restringirían el servicio de agua para los cultivos o, en el peor de los casos, dejarían de abastecerlos con el recurso. Así lo señaló el dirigente de los arroceros, Jorge Burneo.

El productor aseguró que el déficit de agua no solo es consecuencia de la escasez de lluvias, sino que es también una negligencia del presidente de la Junta de Usuarios del valle de San Lorenzo, Bruno Fossa Villar, por no darle mantenimiento al sistema hídrico y no reparar dos paredes de la presa San Lorenzo, lo que disminuyó su capacidad.

“En el caso de San Lorenzo la falta de agua es también una negligencia de la Junta de Usuarios, que no ha reparado dos paredes de la represa que se cayeron con El Niño Costero y disminuyó su capacidad de 71,80 metros cúbicos a 40. Se ha incumplido con el mantenimiento del sistema que se pudo hacer en cinco día, porque sí hay dinero para esas obras”, enfatizó.

Burneo indicó que no solo los agricultores de San Lorenzo se verán perjudicados, sino todos los agricultores de la región: “Si se restringe o suspende el servicio de agua, el segundo semestre agrícola, de agosto a diciembre, se vería gravemente afectado por daños a los cultivos de arroz, limón y banano orgánico”.

Sin presupuesto

Por su parte, el presidente de la Junta de Usuarios del valle de San Lorenzo, Bruno Fossa, dijo que si bien está preocupado por la falta de lluvias en la sierra, también le preocupa que se presenten lluvias fuertes porque con El Niño Costero el sistema hidráulico se vio muy afectado y no hay dinero para repararlo.

“Las losas del canal Quiroz y las paredes del mismo reservorio están trabajando por debajo de su capacidad debido a los daños que sufrieron y no tenemos dinero para repararlos. Necesitamos que llueva, pero solo lo suficiente”, declaró.

Para Fossa, la esperanza de los agricultores es que llueva en Semana Santa porque de no ser así las consecuencias serían catastróficas para el agro ya que se dejaría de dar agua para los cultivos a fin de priorizar en el consumo humano.

El gerente general de la EPS Grau, Roberto Sandoval, evitó anticiparse y alarmar a la población respecto a las medidas que adoptaría la empresa en caso de sequía y dijo que esperará la alerta del Senamhi: “No podemos hablar de sequía aun, pero si se diera, utilizaríamos los pozos”.

 

Por: Lindsay Neyra Mendoza

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